El presidente de Estados Unidos realizó declaraciones que generaron preocupación en medio del creciente conflicto diplomático con La Habana. Desde Cuba advirtieron sobre las consecuencias de una eventual acción militar.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a elevar el tono contra Cuba y aseguró que estaría “encantado” de intervenir en la isla, en medio de una escalada de tensión diplomática entre ambos países.
“Otros presidentes analizaron esto durante 50 o 60 años. Y ahora parece que seré yo quien lo haga”, expresó Trump ante periodistas en la Casa Blanca. Además, sostuvo que los cubanoestadounidenses podrían “regresar y ayudar” en ese proceso.
Las declaraciones se producen luego de que el secretario de Estado, Marco Rubio, reconociera que actualmente es baja la posibilidad de alcanzar un acuerdo negociado con el gobierno cubano.
En las últimas semanas, la administración estadounidense profundizó su presión sobre La Habana. Entre otras medidas, acusó formalmente al exmandatario Raúl Castro por el derribo de dos avionetas ocurrido hace tres décadas y desplegó en el Caribe al portaaviones Nimitz, decisión interpretada como un gesto de advertencia militar.
Desde el gobierno cubano rechazaron las acusaciones. El presidente Miguel Díaz-Canel calificó las denuncias contra Castro como una “maniobra política” y acusó a Washington de “mentir y manipular” los hechos vinculados al episodio de las aeronaves pertenecientes a la organización Hermanos al Rescate.
Díaz-Canel también advirtió que cualquier intervención militar estadounidense tendría consecuencias “incalculables” para la región y aseguró que provocaría “un baño de sangre” con impacto sobre la estabilidad de América Latina y el Caribe.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


