El relevamiento del Centro para la Integración Socio Urbana señala que el 96% de las viviendas en barrios populares presenta al menos una situación crítica. Alertan por el hacinamiento, la falta de acceso formal al agua y el deterioro de las condiciones habitacionales en un contexto de retiro del Estado.
Un informe elaborado por el Centro para la Integración Socio Urbana advirtió que el 96,9% de los hogares ubicados en barrios populares presenta algún tipo de déficit habitacional, una problemática que afecta desde el acceso al agua potable hasta las condiciones estructurales de las viviendas.
El trabajo analiza datos del Censo 2022 y del Diagnóstico Integral Barrial desarrollado por la ex Secretaría de Integración Social y Urbana entre 2020 y 2022, con relevamientos en más de 8.000 hogares de todo el país.
Según el estudio, casi la mitad de las familias en barrios populares convive simultáneamente con más de una problemática habitacional grave, como hacinamiento crítico, materiales precarios y falta de servicios básicos.
Entre los datos más preocupantes, el informe señala que:
- 7 de cada 10 viviendas no cuentan con un sistema adecuado para eliminar desechos cloacales.
- 6 de cada 10 hogares no tienen baño en condiciones adecuadas.
- 8 de cada 10 viviendas carecen de conexión formal al agua.
- 4 de cada 10 familias ni siquiera tienen acceso al agua dentro de la vivienda.
- El 10% habita en casas consideradas irrecuperables.
Desde el CISUR explicaron que el estudio incorporó nuevas variables para reflejar situaciones que las estadísticas tradicionales suelen invisibilizar. Entre ellas, distinguieron conexiones formales e informales al agua y cloacas, analizaron baños ubicados fuera de la vivienda y revisaron indicadores de materialidad que, por ejemplo, consideran adecuado un piso con alfombra aunque debajo haya tierra.
Además, remarcaron que muchas familias se ven obligadas a compartir viviendas por razones económicas, por lo que el análisis se realizó también sobre grupos familiares y no únicamente sobre hogares.
El informe advierte que la crisis habitacional se profundiza en un contexto marcado por la paralización de la obra pública, el desfinanciamiento de programas de integración socio urbana y la falta de políticas de acceso a la vivienda.
En ese sentido, desde el organismo señalaron que el acceso a servicios básicos como el agua potable “no puede resolverse de manera individual” y remarcaron la necesidad de infraestructura, inversión estatal y diagnósticos precisos para dimensionar la magnitud del problema.
Fuente: Página 12


