La nave Orión ya recorrió la mitad del camino a la Luna. En una imagen nocturna sin precedentes, se distinguen las luces de Buenos Aires, Mendoza y hasta los barcos en el Mar Argentino.
A más de 200.000 kilómetros de casa, la misión Artemis II de la NASA marcó un hito no solo científico, sino también sentimental para nuestro país. El comandante Reid Wiseman capturó desde una de las ventanas de la cápsula Orión la primera imagen completa de la Tierra en más de 50 años, y el resultado es impactante: Argentina brilla en la oscuridad del cosmos.
La fotografía, tomada tras la maniobra de inyección translunar, muestra a nuestro planeta como un globo radiante. Debido a que fue capturada durante la noche regional, las luces artificiales permitieron identificar con precisión geográfica los puntos urbanos más importantes del Cono Sur.
Buenos Aires y el interior, bajo la mirada de la NASA
Lo que hace a esta imagen diferente a la icónica «Canica Azul» de 1972 es su nivel de detalle nocturno. En la toma difundida por la agencia espacial se pueden observar:
- Grandes centros urbanos: El resplandor inconfundible de Buenos Aires domina la región, seguido por puntos luminosos claros en Mendoza, Neuquén y Bahía Blanca.
- El Mar Argentino: Sorprendentemente, la sensibilidad de la cámara permitió captar las luces de las embarcaciones pesqueras en la plataforma continental, formando una línea brillante en el Atlántico Sur.
- Fenómenos naturales: Sobre los polos se aprecian auroras australes y la sutil «luz zodiacal», un polvo cósmico que brilla en el plano del sistema solar.
El regreso de la humanidad (y de nuestras postales)
Artemis II representa el regreso de misiones tripuladas a la órbita lunar tras cinco décadas. Mientras los cuatro astronautas se preparan para el histórico sobrevuelo de la cara oculta de la Luna, esta foto sirve como un recordatorio de la fragilidad y unidad de nuestro mundo.
Para la comunidad científica, la imagen valida las cámaras de alta precisión de la nave Orión, que operan en condiciones de radiación extrema. Para los argentinos, es la confirmación de que, incluso en la inmensidad del camino a la Luna, nuestro país se hace notar.


