El presidente de Estados Unidos advirtió que aún no comenzó la fase más destructiva de la ofensiva. El conflicto entra en su día 35 y ya impacta en los precios internacionales del petróleo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una nueva y contundente advertencia en medio de la guerra con Irán al asegurar que su gobierno “ni siquiera ha empezado a destruir lo que queda” del país persa.
La declaración fue realizada a través de su red social Truth Social, donde el mandatario volvió a elevar el tono del conflicto, que ya lleva 35 días. En ese marco, Trump amenazó con profundizar los ataques sobre infraestructura clave, mencionando específicamente puentes y plantas eléctricas como posibles próximos objetivos.
“El liderazgo del nuevo régimen de Irán sabe lo que hay que hacer, y hay que hacerlo rápido”, expresó el presidente, en una aparente presión para forzar un acuerdo que conduzca a un alto el fuego.
Tensiones internas en el frente militar
En paralelo a la escalada bélica, el gobierno estadounidense atraviesa tensiones internas en su conducción militar. El Departamento de Guerra de Estados Unidos ordenó la destitución inmediata del jefe del Estado Mayor del Ejército, Randy George.
Según trascendió en medios como CBS y CNN, el general mantenía fuertes desacuerdos con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y otros altos mandos respecto a la estrategia militar. Analistas advierten que su salida podría habilitar una fase más agresiva del conflicto, incluso con la posibilidad de operaciones terrestres.
Impacto global: sube el petróleo
La creciente incertidumbre internacional ya tiene consecuencias en los mercados. El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) registró una suba del 11% y cerró en 111,54 dólares por barril, impulsado por el temor a una mayor inestabilidad en Medio Oriente.
En Estados Unidos, el precio promedio de la gasolina superó los 4 dólares por galón, acumulando un incremento superior al 30% desde el inicio de las hostilidades.
Un escenario cada vez más complejo
En este contexto, Irán avanza en la implementación de un nuevo régimen de navegación en el estratégico estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo. Además, el país persa analiza abrir negociaciones con Omán para coordinar una salida diplomática.
Mientras tanto, el conflicto continúa escalando sin señales claras de desescalada, en un escenario que combina presión militar, tensiones políticas internas y creciente impacto económico global.
Fuente Página 12


