La iniciativa, impulsada por Federico Sturzenegger, propone eliminar normas obsoletas y reducir la burocracia estatal.
El Gobierno nacional volvió a enviar al Congreso el proyecto de ley conocido como “Hojarasca”, una iniciativa que busca eliminar cientos de normas consideradas obsoletas, redundantes o innecesarias dentro del sistema legal argentino.
El proyecto, impulsado por el ministro de Modernización y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, había perdido estado parlamentario en 2024 tras no avanzar en su tratamiento. Ahora, el oficialismo intenta reactivar su discusión.
Detrás del nombre llamativo, la propuesta apunta a una revisión profunda del digesto legislativo vigente, con el objetivo de “limpiar” el sistema normativo de regulaciones que, según el Gobierno, ya no tienen sentido o generan trabas innecesarias.
Una revisión histórica de las leyes
Según se detalla en los fundamentos del proyecto, el equipo de Sturzenegger analizó normas vigentes desde 1864 hasta la actualidad. Ese relevamiento permitió detectar una acumulación de leyes que quedaron desactualizadas por el paso del tiempo, los avances tecnológicos o cambios sociales y económicos.
Desde el Ejecutivo sostienen que muchas de estas regulaciones ya cumplieron su función, fueron superadas por otras normas o directamente generan costos y burocracia para los ciudadanos.
En ese sentido, la iniciativa propone eliminar legislación “obsoleta, inútil o superada”, e incluso normas que podrían contradecir principios constitucionales.
Cambio de paradigma
El proyecto también plantea un giro conceptual en el rol del Estado. Según sus autores, durante gran parte del siglo XX predominó una lógica intervencionista basada en la idea de que todo está prohibido salvo lo expresamente permitido.
En contraposición, la iniciativa retoma el principio del artículo 19 de la Constitución Nacional y propone invertir esa lógica: todo estaría permitido, salvo lo que la ley prohíba.
Bajo esta mirada, el texto impulsa un esquema de “máxima libertad” en lugar de uno de “máximo control”.
Los criterios para eliminar leyes
El proyecto establece seis grandes motivos para avanzar con la derogación de normas:
Leyes que limitan libertades individuales o el derecho de propiedad
Normas que imponen trámites innecesarios
Legislación superada por otras posteriores
Normas obsoletas por avances tecnológicos
Leyes vinculadas a instituciones que ya no existen
Creación de organismos que dependen de financiamiento público
Ejemplos de normas bajo revisión
Entre las leyes que podrían ser eliminadas aparecen algunas que hoy resultan llamativas o anacrónicas:
Una norma de 1972 que obligaba a difundir determinados tipos de música
Regulaciones sobre el uso de microfilm en organismos estatales
Una ley que declara de interés nacional la explotación del carbón
La obligación de reconstruir un teatro en el mismo lugar si era demolido
El registro de palomas mensajeras de carrera
La creación de premios estatales en distintos ámbitos
También se incluyen normas vinculadas a controles sobre medios de comunicación, autorizaciones estatales para el uso de mapas o restricciones a la propiedad extranjera en medios.
Un debate abierto
La iniciativa abre un nuevo frente de discusión en el Congreso, donde deberá reunir consensos para avanzar. Mientras el oficialismo defiende la necesidad de reducir la “sobrerregulación”, sectores opositores podrían cuestionar el alcance de las derogaciones y su impacto.
El proyecto “Hojarasca” se presenta así como un intento de simplificar el entramado legal argentino, pero también como una propuesta con fuerte contenido ideológico sobre el rol del Estado y las libertades individuales.
Fuente Agencia Noticias Argentinas


