El presidente de la firma, Javier Madanes Quintanilla, envió una carta a la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN). Asegura que hay un acelerador lineal de electrones en el predio y que, debido a la «usurpación» de la fábrica, el personal idóneo no tiene acceso para supervisarlo.
El conflicto en la planta de neumáticos de Fate escaló a un nivel inesperado. En medio de la toma que llevan adelante los trabajadores del SUTNA tras el cierre de las instalaciones y una ola de despidos, la dirección de la empresa presentó una denuncia formal advirtiendo sobre potenciales riesgos radiológicos.
El equipo en cuestión
Según el escrito presentado ante la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN), en la planta de San Fernando se encuentra un acelerador lineal de electrones (de 500 KeV – 100mA) utilizado para procesos industriales de fabricación de neumáticos.
Los puntos clave de la advertencia:
Falta de control: Madanes Quintanilla afirma que, al estar la planta ocupada desde el 18 de febrero, la empresa no puede garantizar la «seguridad radiológica y física» que exige la ley.
Personal idóneo: La normativa nuclear obliga a que estos equipos sean operados y supervisados por personal con licencias específicas, a quienes hoy se les impediría el ingreso.
Responsabilidad legal: Con esta carta, la empresa busca deslindar responsabilidades ante cualquier incidente, señalando que la «usurpación» impide el cumplimiento de los protocolos de seguridad.
Revés judicial y multas oficiales
La advertencia de la empresa llega en un momento de debilidad jurídica y administrativa para la firma:
Fallo contra el desalojo: La Justicia de San Isidro rechazó recientemente el pedido de desalojo de los trabajadores, ratificando el ejercicio del derecho a huelga y la permanencia en la fábrica.
Sanción del Gobierno: A pesar de la sintonía general de la gestión nacional con el sector empresario, el Ministerio de Trabajo confirmó que multará a Fate por no haber pagado los salarios de los empleados durante el período de conciliación obligatoria.
La postura del gremio
Desde el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático Argentino (Sutna) consideran que este tipo de advertencias son «maniobras de presión» para forzar un desalojo que la Justicia ya les negó. Aseguran que la permanencia es pacífica y que el objetivo es defender los puestos de trabajo tras el sorpresivo cierre de la planta.
Mientras tanto, la ARN deberá evaluar si el estado del equipo representa un riesgo real para los trabajadores que permanecen en el predio y para los vecinos de la zona norte del Gran Buenos Aires.
Fuente: Agencia DIB


