Tras una reunión clave en la Casa Rosada con el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, el referente del Grupo de los 6 (G6) admitió que la coyuntura actual es desafiante, pero reafirmó la voluntad del sector de acompañar el programa oficial con el «sacrificio necesario» para alcanzar la estabilidad.
Grinman reconoció que el sector comercial atraviesa un «amesetamiento» en su actividad, distanciándose del escenario anterior al 2024. Según el dirigente, el consumo previo era artificialmente alto debido a la inflación, que forzaba a los ciudadanos a desprenderse del dinero de forma inmediata.
Situación del empleo: A diferencia de la industria, el sector comercio mantiene cierta estabilidad en los niveles de empleo, aunque Grinman no ocultó que hay empresas cerrando.
La postura ante los parches: El titular de la CAC fue crítico con las medidas aisladas. «No se puede ir con parches para un sector sí y para el otro no», enfatizó, reclamando al Ejecutivo la profundización de reformas estructurales para evitar medidas paliativas que no resuelven la raíz de los problemas económicos.
El respaldo al Gobierno y la advertencia empresarial
El encuentro con el G6 sirvió para que el Gobierno reafirmara que no habrá cambios en la hoja de ruta económica. En este sentido, Grinman fue pragmático: «Algunos vamos a quedar en el camino, pero es el precio que hay que pagar para tener una Argentina normal».
El referente empresarial sostuvo que, si bien el crecimiento es incipiente y desigual, el Gobierno cuenta con el apoyo para avanzar. La apuesta, según el dirigente, es que esta transición hacia una «estructura de bonanza» logre, en el mediano plazo, permear hacia todos los sectores de la economía de manera positiva.
Puntos clave de la visión de la CAC:
Estabilidad de precios: Se destaca la desaceleración inflacionaria como un factor que, si bien redujo el consumo inmediato, permite planificar a largo plazo.
Necesidad de reformas: El foco está puesto en cambios regulatorios profundos que mejoren la competitividad.
Compromiso: Se mantiene el respaldo, asumiendo que el proceso de «normalización» implica una selección natural de las empresas que logren adaptarse al nuevo contexto.


