Vecinos y vecinas de distintos puntos de la provincia se movilizaron hasta la Casa de Gobierno para rechazar los proyectos mineros habilitados por la Legislatura y advertir sobre el impacto ambiental y social del modelo extractivo.

Una masiva movilización en defensa del agua y contra la megaminería se llevó a cabo este miércoles en la ciudad de Mendoza. Cerca de 8 mil personas se concentraron en el kilómetro 0 de la capital provincial y marcharon de manera pacífica hacia la Casa de Gobierno, en una jornada marcada por la participación de familias, organizaciones sociales, asambleas ambientales y referentes de derechos humanos.
La protesta se realizó en una fecha especialmente significativa para el movimiento socioambiental mendocino: el 23 de diciembre, cuando se cumplieron seis años de la histórica movilización que logró frenar la derogación de la Ley 7.722, normativa sancionada en 2007 que protege el recurso hídrico provincial y prohíbe el uso de sustancias tóxicas como cianuro y mercurio en la actividad minera.

En diálogo con Radio Comunitaria Cuyum, Polo Martínez Agüero, referente de derechos humanos e integrante de la Asamblea del Agua Pura, recordó aquella jornada: “Conmemoramos el sexto aniversario desde que concurrimos a la Casa de Gobierno y fuimos fuertemente reprimidos. Sin embargo, la resistencia popular permitió que la ley no fuera derogada”.
La movilización tuvo como principal eje el rechazo a los proyectos megamineros impulsados por el gobernador Alfredo Cornejo, aprobados recientemente por la Legislatura provincial. Desde las asambleas denuncian que estas iniciativas ponen en riesgo el acceso al agua en una provincia atravesada históricamente por la escasez hídrica.
Luis Sánchez, militante de la Asamblea por el Agua Pura de Mendoza, advirtió que el trasfondo del conflicto es político y estructural: “El objetivo del gobierno es cambiar la matriz productiva y transformar a Mendoza en un centro de extracción minera, dejando de lado la actividad agrícola, vitivinícola y la industria local. Eso es lo que queremos frenar”.
Durante la jornada también se reclamó por la criminalización de la protesta social. Al cierre de la movilización, las organizaciones celebraron la liberación de Facundo y Renzo Goylano, los últimos detenidos en el marco de las protestas en defensa del agua, quienes permanecían privados de su libertad desde el 12 de diciembre.
Desde Mendoza, las voces que se alzaron en la marcha coincidieron en un mensaje común: la defensa del agua es la defensa de la vida y de un modelo de desarrollo que priorice los bienes comunes y el futuro de las próximas generaciones. (InfoNoticias)


