La psicóloga María Fernanda Azcoitia detalló las señales de alerta a las que debemos prestar atención y desmitificó la creencia de que quien piensa en quitarse la vida no avisa. La referente remarcó la necesidad de construir redes comunitarias, derribar prejuicios y ofrecer escucha abierta.
En el marco de la concientización sobre la salud mental y la prevención de las crisis emocionales, la psicóloga María Fernanda Azcoitia, presidenta del Centro de Asistencia al Suicida (CAS), brindó un pormenorizado panorama sobre la labor que realiza la histórica ONG fundada en 1967.
La institución, que trabaja de forma voluntaria, confidencial y sin financiamiento estatal, atiende llamados diarios a través de sus líneas telefónicas para brindar contención a personas atravesadas por cuadros de angustia profunda o ideaciones de autoagresión.
Azcoitia explicó que el suicidio no es un evento intempestivo, sino un proceso doloroso que se sostiene en el tiempo y donde intervienen múltiples variables, tales como las dificultades económicas, el aislamiento, la falta de horizontes futuros en los jóvenes y los consumos problemáticos.
En ese sentido, destacó que la persona en crisis no busca terminar con su vida, sino eliminar un dolor psicológico insoportable para el cual en ese momento no encuentra alternativas.
Desmitificar falsas creencias y saber detectar señales de alerta
Durante la entrevista, la referente del CAS derribó uno de los mitos más extendidos en la sociedad, que sostiene que la persona con ideaciones suicidas no lo comunica previamente. Azcoitia remarcó que las personas suelen avisar de forma directa o mediante señales encriptadas, como cambios drásticos en su conducta habitual, retraimiento extremo o expresiones de desesperanza.
Por esta razón, la experta enfatizó la importancia de la educación emocional y el compromiso afectivo con quienes nos rodean. Frente a estos cuadros, desaconsejó el uso de frases motivacionales hechas o la minimización del sufrimiento, recomendando en su lugar una escucha atenta, empática y sin juicios, que valide lo que el otro está sintiendo y lo acompañe a buscar asistencia profesional o redes de contención interpersonal.
El valor de hablarlo y los canales de ayuda disponibles
A diferencia de antiguos paradigmas que evitaban abordar el tema por temor a un posible efecto contagio, las normativas internacionales de la Organización Mundial de la Salud sostienen hoy que hablar sobre la salud mental y el sufrimiento emocional de manera responsable alivia el malestar psicológico y ayuda a salvar vidas, siempre que la cobertura no caiga en el amarillismo y brinde recursos de ayuda concretos.
Frente a este contexto, resulta fundamental recordar las líneas gratuitas de contención que funcionan a nivel nacional. Para comunicarse con el Centro de Asistencia al Suicida se puede llamar a la línea 135 (gratuita desde Capital y Gran Buenos Aires) o al 0800-345-1435 desde cualquier punto del país. Asimismo, ante una emergencia médica o una crisis de salud mental en Olavarría, la comunidad puede comunicarse con el Hospital Municipal «Dr. Héctor M. Cura» o acudir al centro de salud más cercano.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


