Tres especialistas en diabetes advirtieron que comer alimentos ricos en hidratos de carbono sin acompañarlos con proteínas, grasas saludables o fibra puede favorecer aumentos rápidos de la glucosa. La clave está en combinar los alimentos y elegir opciones menos procesadas, sin necesidad de eliminar los carbohidratos de la dieta.
Consumir un plato de pastas sin acompañamiento, tomar un jugo de frutas como única comida o comer pan blanco sin otros nutrientes puede favorecer aumentos rápidos del azúcar en sangre. Según especialistas en diabetes, uno de los errores más frecuentes en la alimentación es consumir carbohidratos de manera aislada, sin combinarlos con proteínas, grasas saludables y fibra.
La advertencia fue realizada por tres profesionales consultadas por la revista estadounidense Parade, quienes explicaron cómo las elecciones alimentarias influyen en los niveles de glucosa y qué hábitos pueden ayudar a mantenerlos más estables durante el día.
Por qué comer carbohidratos solos puede elevar la glucosa
Anna Taylor, dietista y educadora certificada en diabetes de la Cleveland Clinic, explicó que los carbohidratos simples, especialmente aquellos refinados y con poca fibra, se digieren y absorben con rapidez. Esto puede generar un aumento pronunciado de la glucosa después de comer y hacer que el hambre reaparezca al poco tiempo.
Entre los alimentos que pueden provocar estas fluctuaciones se encuentran las bebidas azucaradas, los jugos de frutas, las golosinas, el pan blanco y el arroz blanco, sobre todo cuando se consumen en grandes cantidades y sin otros alimentos que aporten fibra, proteínas o grasas saludables.
En cambio, combinar los carbohidratos con otros nutrientes ayuda a moderar la velocidad de absorción y favorece una mayor sensación de saciedad.
Qué riesgos tiene mantener el azúcar en sangre elevado
Michelle Routhenstein, dietista especializada en cardiología preventiva y educadora certificada en diabetes, advirtió que mantener niveles elevados de glucosa durante períodos prolongados puede dañar los vasos sanguíneos y los nervios.
Entre las posibles complicaciones asociadas con un control inadecuado de la diabetes se encuentran las enfermedades cardiovasculares, los problemas renales, las alteraciones de la circulación y las lesiones oculares.
La especialista destacó que controlar la glucosa y mantenerla dentro del rango recomendado para cada persona permite reducir el riesgo de desarrollar estas complicaciones.
En las personas con diabetes, estos cambios pueden ser más difíciles de controlar porque el organismo no produce suficiente insulina o no la utiliza de manera eficaz. Por eso, la alimentación debe adaptarse a las necesidades individuales y, cuando corresponda, al tratamiento indicado por los profesionales de salud.
Las señales que pueden aparecer después de comer
Además de los efectos a largo plazo, las variaciones importantes de la glucosa pueden acompañarse de síntomas como:
- Hambre intensa poco después de comer.
- Sed excesiva.
- Necesidad frecuente de orinar.
- Fatiga.
- Dolor de cabeza.
Estos síntomas no son exclusivos de los cambios de glucosa y no permiten confirmar por sí solos que exista un pico de azúcar en sangre. Si aparecen de manera recurrente, es importante consultar con un profesional de la salud.
Qué alimentos conviene combinar
Las especialistas coinciden en que la solución no consiste en eliminar los carbohidratos, ya que son una fuente importante de energía para el organismo. La recomendación es priorizar alimentos ricos en fibra y menos procesados, y acompañarlos con otros nutrientes.
Entre las opciones sugeridas se encuentran:
- Legumbres: lentejas, porotos y garbanzos, que aportan fibra y proteínas vegetales.
- Cereales integrales: avena, cebada y panes integrales.
- Frutas enteras: como manzanas y peras, preferentemente en lugar de jugos.
- Proteínas: como huevos, pescado, pollo y otras alternativas adecuadas para cada persona.
- Grasas saludables: presentes, por ejemplo, en frutos secos, semillas y aceite de oliva.
La combinación de estos alimentos permite construir comidas más equilibradas y contribuir a una liberación más gradual de la energía.
La clave es equilibrar el plato, no eliminar los carbohidratos
Krisel Quiambao, enfermera y educadora certificada en diabetes, también recomendó priorizar alimentos con mayor contenido de fibra y limitar el consumo habitual de productos muy refinados o con grandes cantidades de azúcar añadida.
Las especialistas remarcaron que no todos los carbohidratos producen el mismo efecto: influyen el tipo de alimento, la cantidad consumida y los demás componentes de la comida.
En definitiva, combinar carbohidratos con proteínas, grasas saludables y fibra, en lugar de consumirlos de manera aislada, puede ayudar a moderar las variaciones de la glucosa y prolongar la sensación de saciedad. Para quienes viven con diabetes, el control de la alimentación debe formar parte de un abordaje individualizado que contemple también la actividad física, el seguimiento médico y la medicación cuando sea necesaria.
Fuente: Infobae


