La jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza tomó distancia de la defensa del jefe de Gabinete y exigió que actúe la Justicia. El cuestionamiento se suma a una serie de diferencias acumuladas con la mesa chica del Ejecutivo.
Las declaraciones de la legisladora nacional surgen inmediatamente después de que Adorni ensayara una justificación televisiva admitiendo haber acumulado ahorros familiares «en negro» para luego volcarlos al mercado del Bitcoin.
1. Crónica de un reclamo que nació puertas adentro
La postura de Bullrich no es una reacción tardía, sino la exteriorización de un malestar que la senadora venía masticando y planteando de manera orgánica en los canales internos del poder:
- Presión interna: Hace poco más de un mes, la exministra de Seguridad había sido la primera en exigirle a Adorni —primero de forma privada y luego pública— que presentara la documentación respaldatoria ante la Oficina Anticorrupción de manera «inmediata».
- Aviso al Presidente: Según trascendió, Bullrich llegó a trasladar su profunda preocupación por las derivaciones de la causa al propio presidente Javier Milei e intentó, sin éxito, forzar un debate abierto sobre la transparencia patrimonial durante una de las reuniones de gabinete en la Casa Rosada.
2. El expediente, en manos de los tribunales
Frente a la confesión de Adorni sobre el arrastre de fondos no declarados junto a su esposa, Bettina Angeletti, la jefa de la bancada oficialista en el Senado fue clara respecto a dónde debe dirimirse la responsabilidad del funcionario.
El rol del Poder Judicial: «Ahora, será la Justicia la que tendrá que determinar», remarcó Bullrich en declaraciones periodísticas, avalando implícitamente el inicio de las medidas de prueba dictadas por el fiscal Gerardo Pollicita para investigar el origen real de los fondos y los movimientos con criptomonedas incluidos a último momento en las declaraciones rectificativas.
3. Los antecedentes de una relación texturada
El choque por el «caso Adorni» no es un hecho aislado, sino el emergente de una acumulación de ruidos y votaciones divididas que exponen las diferencias de criterio entre la senadora y el entorno presidencial de los hermanos Milei:
- Restricciones a la prensa: Recientemente, Bullrich participó de la comisión de Libertad de Prensa del Senado, donde se formularon duras críticas hacia los filtros y limitaciones que la Jefatura de Gabinete impuso al trabajo de los periodistas acreditados en la Casa Rosada.
- El caso de la jueza Michelli: Meses atrás, la legisladora se plantó «por razones de conciencia» contra la decisión del Ejecutivo de retirar el pliego de la jueza María Verónica Michelli (objetada por la Casa Rosada debido a un vínculo familiar con el periodista Hugo Alconada Mon). Si bien tras una reunión con Karina Milei la senadora optó por la abstención para ensayar una tregua, el pliego terminó siendo aprobado por la Cámara alta con el impulso de la oposición.
Con el Senado soltándole la mano en la arena pública, la estrategia de Adorni de encuadrar su situación como un «error común de los argentinos» choca de frente contra la línea discursiva de la propia tropa legislativa, que empieza a exigir estándares de transparencia intolerantes a las zonas grises de la informalidad fiscal.
Fuente: TN


