La feroz interna que sacude al peronismo de la provincia de Buenos Aires sumó un capítulo de máxima tensión que impacta de forma directa en el escenario político de Olavarría. La dirigente camporista Mercedes Landívar resolvió suspender de forma oficial su licencia legislativa y reasumió su banca en la Cámara de Diputados bonaerense, una maniobra que forzó la salida automática de su suplente, la kicillofista Laura Aloisi.
Landívar anunció que continuará también en su cargo de Jefa de Gabinete de la Municipalidad de Olavarría, aunque lo hará en forma “ad honorem”.
A partir del 1 de julio, Landívar retomará funciones como legisladora, aunque continuará ejerciendo sus funciones ejecutivas, pero ad honorem. El antecedente legal en el que se posa la decisión se remonta no hace mucho tiempo atrás, cuando el ex senador Gustavo Soos también cumplía funciones en el Municipio de Merlo, siendo avalado por el Tribunal de Cuentas.
A través de un comunicado, en Olavarría señalaron que la continuidad en ambas funciones “refleja el compromiso de seguir colaborando con la gestión municipal, aportando su experiencia al equipo de gobierno local y, al mismo tiempo, fortalecer la articulación entre el Municipio y la Provincia de Buenos Aires desde la representación legislativa”.
El movimiento de piezas en la Legislatura provincial se produjo en medio de un clima caldeado entre el sector alineado con la agrupación La Cámpora y el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que responde de forma vertical al gobernador Axel Kicillof.
Con este desplazamiento, el cristinismo recuperó una representante pura en el recinto de la Cámara Baja bonaerense, mientras que el mandatario provincial restó un voto clave.
Landívar había conquistado su escaño legislativo en las elecciones generales de 2023 representando a la Séptima Sección Electoral. Sin embargo, inmediatamente después de jurar el cargo, la dirigente solicitó una licencia extraordinaria para desembarcar en la gestión local del intendente Maximiliano Wesner, donde se desempeña activamente como jefa de Gabinete del Municipio de Olavarría.
Durante aquel período inicial, el reemplazo por la azuleña Laura Aloisi en la estructura del bloque oficialista Fuerza Patria no había supuesto mayores fricciones de poder. No obstante, el regreso anticipado de Landívar al Palacio de las Leyes se concretó apenas unas horas después de un ruidoso y público cruce en el Senado provincial entre la vicegobernadora Verónica Magario y los senadores Sergio Berni y Mario Ishii.
Desde las filas de La Cámpora intentaron bajarle el tono a la polémica y desvincularon la reincorporación de los cortocircuitos políticos de la semana.
Voceros de ese espacio afirmaron que el regreso de la funcionaria olavarriense a su banca era una decisión técnica que ya estaba acordada desde principios de año, y argumentaron que el retraso en la asunción se debió únicamente a las demoras en la conformación interna de las comisiones parlamentarias.
Sin embargo, en los pasillos de la Legislatura provincial la lectura política es unánime respecto de la pulseada por el armado de poder de cara al futuro.
La salida de Aloisi, referente del kicillofismo en la sección, expone cómo la guerra de desgaste entre ambas terminales políticas del oficialismo provincial continúa trasladándose al plano de las cámaras, modificando los equilibrios en los bloques legislativos.
Fuentes: Agencia DIB y Página 12


