Un clima de profunda tensión y malestar gremial se instaló en las puertas de uno de los centros de salud privados más importantes de la ciudad. Un grupo de trabajadores de Cemeda llevó adelante una ruidosa protesta en la vereda del sanatorio de avenida de los Trabajadores y Pringles, como respuesta directa al despido de cuatro integrantes del personal —tres enfermeros y una mucama— dispuesto por la firma empresarial, que también es propietaria del Instituto Médico Olavarría.
Durante la manifestación, que se desarrolló bajo las gélidas temperaturas de la mañana de este martes, tomó la palabra el delegado sindical del establecimiento y secretario de acción social de ATSA La Plata, Martín Iván Rojo. El referente gremial denunció públicamente que las cesantías se habrían ejecutado mediante un procedimiento irregular y lanzó que existieron presiones para forzar la firma de acuerdos de desvinculación por mutuo acuerdo.
De acuerdo con el planteo del representante de los trabajadores, ante la negativa de tres de los empleados de aceptar una liquidación equivalente a la mitad de la indemnización correspondiente, la empresa habría optado por despedirlos bajo la figura de justa causa por supuestos maltratos a superiores. Desde el sindicato de la sanidad catalogaron la maniobra como «una causa completamente armada por la patronal, aprovechando el complejo contexto social actual».
Rojo enfatizó el drama humano detrás de las desvinculaciones al señalar que entre las personas afectadas se encuentra una trabajadora que padece una patología motriz de carácter crónico, así como también jefas de hogar con hijos a cargo que quedaron desamparadas. Ante esta situación, el dirigente advirtió que el gremio mantendrá la presencia en la calle y anticipó una inminente escalada en las medidas de fuerza en caso de no revertirse la medida.
En el plano de las hipótesis institucionales, la conducción de ATSA sospecha que la decisión empresarial responde a «un proceso de fusión operativa en marcha entre Cemeda y el Instituto Médico». Según explicaron los manifestantes, la firma estaría «trasladando personal de una clínica a la otra, especulándose con que los despidos en este centro de salud en particular representan un costo económico menor para la empresa debido a factores de antigüedad laboral».


