El Parque Industrial de Suzhou (SIP) nació hace tres décadas sobre una región agrícola y hoy reúne miles de empresas vinculadas con la inteligencia artificial, la biomedicina, los semiconductores y la nanotecnología. El complejo también integra áreas residenciales y turísticas y es habitado por 1,4 millones de personas.
Lo que hace apenas tres décadas era una zona dedicada principalmente a la producción agrícola hoy forma parte de uno de los principales polos tecnológicos e industriales de China. En Suzhou, provincia de Jiangsu, el Parque Industrial de Suzhou (SIP) concentra empresas de alta tecnología, centros de investigación, viviendas y espacios destinados al turismo, en un modelo de desarrollo que combina actividad productiva y vida urbana.
Ubicado a unos 100 kilómetros de Shanghái, el complejo ocupa 278 kilómetros cuadrados y fue creado en 1994 como un proyecto conjunto entre los gobiernos de China y Singapur. Actualmente, alrededor de 1,4 millones de personas viven en el área, que además recibe visitantes atraídos tanto por su desarrollo tecnológico como por el patrimonio histórico de la ciudad.
El contraste es parte de la identidad de Suzhou. A pocos kilómetros de los grandes edificios y las instalaciones industriales aparecen canales, puentes, jardines y construcciones que conservan la historia de una ciudad con más de dos milenios de trayectoria.
De los cultivos de algodón a la industria tecnológica
La transformación del territorio comenzó en el marco del proceso de apertura y reforma iniciado por China a fines de la década de 1970. En el lugar donde hoy se levantan edificios, laboratorios y fábricas de alta tecnología, se cultivaba algodón.
Tres décadas después, el SIP se consolidó como un espacio especializado en sectores estratégicos para la economía china, entre ellos tecnologías de la información, electrónica, biomedicina, medicamentos, inteligencia artificial, nanotecnología y nuevos materiales.
Durante la pandemia de coronavirus, además, el parque fue escenario de investigaciones vinculadas al desarrollo de vacunas.
Los registros oficiales muestran la dimensión alcanzada por el proyecto: en el SIP funcionan 189 proyectos pertenecientes a 108 compañías incluidas en la lista Fortune 500, que reúne a algunas de las empresas de mayor facturación a nivel global.
El crecimiento también se refleja en el comercio exterior. Durante el último año, las exportaciones alcanzaron un récord de 1,76 billones de yuanes, equivalentes a unos 262.500 millones de dólares, con un incremento del 7,4% respecto de 2024.
Inteligencia artificial, robots y medicina de precisión
La tecnología ocupa un lugar central en la planificación del parque. Actualmente existen alrededor de 1.800 empresas relacionadas con la inteligencia artificial, aunque los sectores que concentran mayores ingresos son la fabricación de equipamiento y la industria electrónica.
El desarrollo tecnológico puede observarse también en los productos que se exhiben en los centros de exposición del SIP: anteojos inteligentes destinados a experiencias de realidad virtual, equipamiento médico avanzado, dispositivos de precisión para intervenciones quirúrgicas y robots capaces de realizar tareas domésticas.
El objetivo es avanzar sobre cadenas de producción cada vez más sofisticadas y consolidar una infraestructura que permita desarrollar tecnología, investigación y manufactura dentro de un mismo territorio.
A esto se suman plataformas de investigación y desarrollo realizadas en cooperación con Singapur, uno de los socios originales del proyecto.
Una hoja de ruta para los próximos años
El desarrollo del SIP no queda librado únicamente al crecimiento espontáneo de las empresas. Las autoridades locales diseñaron una estrategia para definir los sectores considerados prioritarios y orientar hacia ellos inversiones, talento y políticas públicas.
Para 2026, la hoja de ruta recibe el nombre de “623”, una referencia al objetivo de consolidar seis grandes clústeres y 23 cadenas industriales consideradas estratégicas.
Entre las metas se encuentra alcanzar 300.000 millones de yuanes en sectores vinculados con las tecnologías de la información de nueva generación y la fabricación de equipamiento de alta gama.
A esto se suma un objetivo de 600.000 millones de yuanes para cuatro grandes áreas emergentes: biomedicina y salud integral; nanotecnología y nuevos materiales; inteligencia artificial e industrias digitales; y energías renovables e industrias verdes.
La planificación busca así definir no sólo qué productos fabricar, sino también qué proveedores, empresas, inversiones y capacidades profesionales necesita el territorio para sostener esas industrias.
Una ciudad que combina fábricas, viviendas y turismo
Una de las características que diferencia al Parque Industrial de Suzhou de la idea tradicional de un distrito fabril es la convivencia de diferentes usos dentro del mismo territorio.
La actividad industrial y tecnológica comparte espacio con barrios residenciales, áreas comerciales y sectores turísticos. El objetivo es que el parque no funcione como un enclave separado de la ciudad, sino como parte de una estructura urbana integrada.
El Lago Jinji, uno de los principales espacios urbanos de Suzhou, representa esa combinación entre modernidad y turismo. En sus alrededores se encuentra la Puerta del Oriente, uno de los edificios más reconocibles de la ciudad, compuesto por dos torres de 278 metros conectadas en la parte superior.
En las cercanías también se encuentra la gran rueda panorámica de Suzhou, que se convirtió en otro de los puntos de referencia del paisaje moderno.
La otra cara de Suzhou: canales, jardines y patrimonio
La transformación tecnológica no borró el pasado de Suzhou. A unos cinco kilómetros del área moderna se encuentra el casco histórico, conectado mediante el sistema de transporte subterráneo.
La ciudad tradicional es conocida como la “Venecia de Oriente” por sus canales y vías de agua. Su historia se remonta al siglo VI antes de Cristo y conserva jardines, templos, puentes y antiguas construcciones.
Suzhou cuenta con alrededor de 60 jardines históricos, muchos de ellos vinculados con las antiguas dinastías chinas. Al caer la noche, los canales y edificios se iluminan y el paisaje histórico convive con espectáculos culturales, entre ellos presentaciones de ópera china.
El contraste resume buena parte del modelo que se observa en la ciudad: mientras un sector concentra laboratorios, fábricas inteligentes, robots y desarrollos de inteligencia artificial, a pocos kilómetros permanecen los canales y jardines que recuerdan el pasado milenario de la región.
Un modelo de desarrollo pensado a largo plazo
El caso de Suzhou muestra cómo un territorio puede ser transformado mediante una combinación de planificación estatal, inversión, cooperación internacional y concentración de industrias estratégicas.
El Parque Industrial de Suzhou nació como un proyecto de cooperación entre China y Singapur y, en tres décadas, pasó de una región agrícola a convertirse en un centro de producción tecnológica y científica con fuerte presencia internacional.
La particularidad del SIP no está solamente en las fábricas de alta tecnología, sino en la integración de industria, investigación, vivienda y turismo dentro de un mismo esquema urbano.
En una ciudad donde el pasado puede recorrerse en barco por sus canales y el futuro aparece representado en robots, semiconductores y laboratorios, Suzhou expone una de las caras más visibles del proceso de transformación tecnológica y urbana de China.
Fuente: Página/12.


