La mora temprana en los créditos comenzó a bajar, pero advierten que la normalización llevará tiempo

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Los atrasos de entre 30 y 90 días pasaron del 6,6% al 4,4% entre noviembre de 2025 y julio de 2026. Sin embargo, la elevada cantidad de créditos en situación 5 y las reglas del BCRA hacen que la recuperación de los deudores sea gradual.

La morosidad en el sistema financiero comenzó a mostrar algunas señales de moderación, aunque especialistas del sector advierten que la normalización de las carteras de crédito llevará tiempo.

El indicador de mora temprana, que contempla los préstamos con atrasos de entre 30 y 90 días, alcanzó un máximo del 6,6% en noviembre de 2025 y descendió progresivamente hasta ubicarse en 4,4% en julio de 2026, según un informe de la Cámara Argentina Fintech.

La evolución fue similar en los bancos tradicionales, donde la mora temprana pasó del 6,3% al 4,3%. En el segmento de financieras, emisoras de tarjetas y billeteras, en tanto, el indicador había alcanzado el 8,2% en diciembre y bajó hasta el 5,3% en julio.

Por qué la mora total todavía puede crecer

La reducción de los atrasos tempranos no implica necesariamente una caída inmediata de la morosidad total.

Uno de los factores centrales es la denominada situación 5, que comprende créditos con más de un año de atraso. Estos préstamos pueden permanecer durante largos períodos dentro de las estadísticas y acumular saldos importantes.

Además, las entidades financieras pueden vender o dar de baja determinados créditos de sus registros, lo que modifica los indicadores de mora aunque el deudor no haya regularizado efectivamente su situación.

Otro elemento es el crecimiento o contracción del crédito. Cuando una cartera aumenta, la incorporación de nuevos préstamos puede reducir proporcionalmente el peso de los créditos atrasados. Si la expansión del crédito se frena, ese efecto de dilución pierde fuerza.

El peso de los deudores en situación 5

La incidencia de los créditos con más de un año de atraso varía considerablemente según el tipo de entidad.

De acuerdo con el informe, en los bancos la tasa de mora pasa del 10,8% cuando se excluyen los créditos en situación 5 al 12,8% cuando se los incorpora.

Entre las fintech, el indicador aumenta del 17,4% al 24,4%, mientras que en otros proveedores no bancarios pasa del 26,7% al 47,2%.

El documento señala que los bancos concentran unos $1,5 billones en créditos de situación 5, frente a aproximadamente $0,9 billones en fintech y otros proveedores, respectivamente. Por ese motivo, incluir o excluir esa categoría puede modificar significativamente la comparación entre los distintos segmentos.

La recuperación de los deudores es gradual

Otro factor que demora la normalización es la propia normativa del Banco Central. Ingresar a un plan de refinanciación no significa que el deudor salga automáticamente de las estadísticas de morosidad.

La regulación establece una secuencia de pagos para mejorar progresivamente la clasificación crediticia. Una persona ubicada en situación 4 necesita al menos cinco meses de cumplimiento para dejar de ser considerada morosa, mientras que para un deudor en situación 5 se requieren como mínimo ocho meses.

Por eso, los planes de refinanciación impulsados por distintas entidades pueden contribuir a reducir la mora, pero sus efectos sobre las estadísticas se producen de manera progresiva.

La mora operativa muestra una señal de moderación

Un relevamiento de la Universidad Austral también analizó la evolución de la denominada mora operativa, que excluye a los deudores en situación 5.

Según ese estudio, en julio la mora total medida por monto alcanzó el 18% del crédito, 0,5 puntos porcentuales más que en junio y 10,3 puntos por encima del nivel registrado un año antes.

Sin embargo, la mora operativa se ubicó en 11,8% de la cartera y comenzó a mostrar una meseta, lo que constituye una señal de moderación dentro de la evolución general de los atrasos.

Millones de personas tienen créditos atrasados

El informe de la Cámara Argentina Fintech también muestra que el impacto de la mora cambia según se mida el dinero involucrado o la cantidad de personas afectadas.

Los bancos concentran el 63,3% del monto total en mora, mientras que las fintech representan el 16,3% y otros proveedores el 20,4%.

A julio de 2026, alrededor de 5,9 millones de personas registraban atrasos superiores a 90 días. De ese total, 2,5 millones tenían mora en bancos, 2,6 millones en fintech y otros 2,6 millones en proveedores no financieros.

Las cifras no deben sumarse entre sí porque una misma persona puede tener deudas impagas con más de un tipo de prestamista.

El desafío de evitar que la deuda se agrave

Frente a este escenario, la Cámara Argentina Fintech plantea la necesidad de actuar sobre los primeros indicios de dificultades de pago, mediante contacto temprano con los deudores y alternativas de refinanciación adaptadas a cada situación.

El objetivo es evitar que los atrasos se acumulen y terminen convirtiéndose en deudas de difícil recuperación.

El informe también destaca la importancia del acceso al crédito formal, que permite contar con contratos, registros, canales de reclamo e historial crediticio. Según el documento, cuando se restringe el financiamiento formal para las personas consideradas de mayor riesgo, la necesidad de crédito no desaparece, sino que puede trasladarse hacia circuitos informales con menores niveles de protección.

Fuente: Infobae

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