Un informe del IIEP UBA-CONICET mostró un desacople entre la evolución de la actividad económica y el mercado laboral. En junio había 246 mil puestos asalariados formales privados menos que en noviembre de 2023 y se acumularon 13 meses consecutivos de caída. Industria y Comercio concentran buena parte del retroceso.
La recuperación de la actividad económica no se tradujo hasta ahora en una recuperación equivalente del empleo asalariado formal privado. Así lo señala el último informe del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA y el CONICET, que analiza la evolución del mercado laboral y las remuneraciones.
De acuerdo con el documento, en junio de 2026 el empleo asalariado formal privado registró una nueva disminución de unos 6.000 puestos y acumuló 13 meses consecutivos de retroceso.
En términos acumulados, había 246 mil puestos de trabajo asalariados formales privados menos que en noviembre de 2023.
El informe también identifica un desacople entre actividad y empleo: mientras la actividad económica se encontraba en junio un 5,3% por encima del nivel de noviembre de 2023, el empleo privado había acumulado una caída cercana al 4%.
Industria y Comercio, entre los sectores más afectados
El IIEP UBA-CONICET señala que Industria y Comercio continúan liderando la pérdida de puestos de trabajo, una tendencia que se observa desde septiembre de 2025.
Solo durante junio, la industria manufacturera perdió alrededor de 2.600 empleos, mientras que el comercio registró una reducción de aproximadamente 2.100 puestos. En el conjunto de la economía, el empleo asalariado formal cayó en unos 12.300 puestos durante ese mes: 6.300 correspondieron al sector privado, 5.100 al sector público y 900 al servicio doméstico.
La industria manufacturera ya había atravesado un período prolongado de reducción del empleo. Datos previos del mercado laboral muestran que el sector acumuló 18 meses consecutivos de caída y una pérdida de alrededor de 80 mil puestos desde noviembre de 2023.
Crecimiento de la actividad sin igual impacto en el empleo
El fenómeno no se limita a los sectores con menor crecimiento. El relevamiento difundido por Mundo Gremial destaca que algunas actividades que registraron fuertes expansiones también redujeron sus dotaciones de personal.
La minería, por ejemplo, acumuló una expansión de la actividad, aunque el empleo registrado mostró una evolución negativa en la comparación interanual considerada en el informe. Algo similar ocurrió con la intermediación financiera, mientras que el agro presentó una recuperación de la actividad con una incorporación relativamente limitada de trabajadores.
El informe de la UBA plantea así que el crecimiento económico presenta una composición heterogénea, con actividades que logran expandirse sin generar un incremento proporcional del empleo asalariado formal.
Un mercado laboral que sigue mostrando cambios
El documento también advierte sobre la evolución de otros indicadores. En julio, las empresas pequeñas redujeron levemente sus dotaciones de personal, mientras que las medianas registraron un pequeño aumento y las grandes volvieron a mostrar una disminución.
En paralelo, el IIEP señaló que el salario mínimo continúa perdiendo poder adquisitivo: en agosto se ubicaba 40,8% por debajo, en términos reales, de su nivel de noviembre de 2023.
Los datos configuran un escenario en el que la evolución de la actividad económica y la del empleo formal no avanzan al mismo ritmo, con especial impacto en sectores de alta participación en el mercado laboral como la industria y el comercio.
Fuente Mundo Gremial


