En distintos puntos de la ciudad se multiplican los carteles de “liquidación”, “se alquila” o “cerrado por reformas”. La pérdida de poder adquisitivo y la retracción del consumo impactan de lleno en el comercio local.

En los últimos meses, recorrer el centro de Olavarría deja una postal repetida: muchas vidrieras vacías, rebajas en grandes porcentajes para intentar atraer la atención de los clientes y persianas bajas.
Tiempo antes de las elecciones, un informe de Info Noticias Olavarría reflejaba una tendencia de similares características. Pero en aquel momento, algunas voces consultadas se esperanzaban con que una vez pasados los comicios, la actividad iniciara un repunte que trajera alivio.
Sin embargo, la votación pasó, los resultados «tranquilizaron a los mercados», según se cansaron de marcar desde el Gobierno y desde muchos medios, pero el fenómeno de los mostradores cada vez más fríos, que se replica en otras ciudades de la provincia de Buenos Aires y buena parte del país, no parece encontrar piso: se profundiza con el descenso sostenido de las ventas y el aumento de los costos fijos, lo que pone en jaque a muchos emprendimientos locales.
Comerciantes consultados por este medio coinciden en que el principal factor es la pérdida del poder adquisitivo de los vecinos. “La gente compra solo lo indispensable. Las ventas bajaron más del 30 % en comparación con el año pasado”, señaló el propietario de un local de indumentaria de la zona céntrica que habló con Info Noticias Olavarría.
Esta caída se produce en un contexto donde los salarios y la capacidad de compra no logran recuperarse a la par de los precios.
El panorama también se percibe en los centros comerciales barriales, donde varios locales permanecen vacíos o funcionan con horarios reducidos. En paralelo, se multiplican las ofertas por cierre o liquidación total, con descuentos que en algunos casos superan el 50 %.
Las imágenes tomadas por este diario —que acompañan esta nota— muestran con claridad el clima que se respira en las calles olavarrienses: una ciudad con persianas bajas, menos movimiento y un consumo retraído, reflejo del impacto que la crisis económica genera en la vida cotidiana.

Poco tiempo atrás, los números oficiales del Municipio ya evidenciaban esta situación crítica para diversos rubros del comercio.
El informe estuvo a cargo del área de Empresas e Inversiones y de Economía Popular.
Se basó en entrevistas personales a más de 140 comercios ubicados en la zona delimitada por las avenidas Del Valle, Pringles, Colón y Riobamba.
En septiembre, cuando se conoció el último resultado oficial, la Municipalidad reflejó que a ese momento el 86,1% de los comercios estaban con actividad y el 13.9% cerrados.
El rubro más relevado fue indumentaria, que alcanza el 33,1%, En segundo término, ventas de productos alimenticios (pollería, dietética, fiambrería, entre otros) con el 11%.
La tercera ocurrencia más importante es Artículos para el hogar/ Electrónica/ Instrumentos con el 7,6% de participación, seguido por kiosco con el 6,8% y Marroquinería 5,9% continúan como los rubros más encontrados en la muestra del Municipio.
“Quienes declararan haber tenido una merma en sus ventas figuran en el 55.1% de los comercios, en la mayoría de los rubros. Este dato sostiene y acompaña al informado por los indicadores económicos de Olavarría, donde mencionada la retracción económica de la ciudad, en términos generales, en un 25% en comparación a enero de 2024 y una baja del consumo ponderado del comercio del más del 20%”, expresó el informe oficial de ese momento.
“Para el sector Indumentaria las ventas bajaron en un 60% de los locales, mientras que un 38,5% de los casos se mantiene estable. Se trata de uno de los rubros más participativos, donde también se aprecia la tendencia general descrita anteriormente”, se detalló.




