Un informe de la consultora CEOP Latam reveló que el 66,7% de los hogares atraviesa una situación de caída, tensión o crisis económica. Además, el 74,4% tuvo que recortar gastos y el 73,4% asegura que su situación laboral empeoró. Los bajos ingresos y la falta de trabajo encabezan las principales preocupaciones.
La situación económica continúa golpeando el bolsillo de las familias argentinas. Según un relevamiento de la consultora CEOP Latam, dos de cada tres hogares del país atraviesan algún grado de deterioro económico y una amplia mayoría de quienes se encuentran en esa situación considera que los próximos meses serán todavía más difíciles.
El informe, denominado La percepción económica en tres índices, señala que el 66,7% de los hogares experimenta una caída, tensión o crisis en sus condiciones económicas. Entre los principales indicadores aparecen los recortes en el consumo, las dificultades para llegar a fin de mes y el deterioro de las condiciones laborales.
Los bajos sueldos e ingresos constituyen la principal preocupación para el 37,1% de los encuestados, mientras que la falta de trabajo ocupa el segundo lugar, con el 29,5%. En total, el 69,4% de la población menciona al menos un problema relacionado con la economía.
Casi el 75% de los hogares tuvo que recortar gastos
Uno de los datos más significativos del relevamiento está relacionado con las estrategias que adoptaron las familias para afrontar la situación económica.
El 74,4% de los hogares reconoció haber reducido algún tipo de gasto. Además, el 73,4% manifestó que su situación laboral empeoró.
Para elaborar el diagnóstico, CEOP Latam analizó cinco dimensiones: la capacidad de llegar a fin de mes, los ahorros disponibles para afrontar imprevistos, los gastos que debieron recortarse, la situación laboral y el nivel de endeudamiento.
A partir de esos indicadores, el estudio identificó tres grandes grupos dentro de los hogares afectados:
- Caída moderada (28,7%): familias que vienen perdiendo capacidad económica, aunque todavía no presentan señales concretas de emergencia.
- Tensión (29,3%): hogares que ya enfrentan al menos dos dificultades importantes, como no llegar a fin de mes o tener que reducir gastos básicos.
- Crisis (8,7%): familias que atraviesan situaciones más graves, como deudas atrasadas, necesidad de recurrir a prestamistas o al fiado, o desempleo.
En conjunto, estos tres segmentos representan al 66,7% de los hogares relevados.
Crece el pesimismo sobre los próximos meses
El informe también analizó las expectativas económicas de las familias y encontró un panorama de fuerte preocupación.
Según CEOP Latam, el 58,5% del total de los hogares relevados se encuentra en el segmento denominado «los damnificados»: familias que ya atraviesan dificultades económicas y consideran que su situación empeorará en los próximos meses.
En cambio, apenas el 7,9% integra el grupo de «los que aguantan», compuesto por hogares que reconocen estar en una situación complicada, pero mantienen expectativas de recuperación.
De esta manera, el deterioro económico no solamente se refleja en las condiciones actuales de vida, sino también en las perspectivas que tienen las familias sobre su futuro.
Los trabajadores informales, entre los más afectados
Otro de los aspectos destacados del estudio es el impacto diferencial de la crisis según la situación laboral.
Entre los asalariados informales, el 64,1% manifestó que no logra llegar a fin de mes. Entre los trabajadores por cuenta propia informales, el porcentaje alcanza el 60,6%.
En el caso de los asalariados registrados, la proporción también es elevada: el 53,5% aseguró atravesar dificultades para cubrir sus gastos mensuales.
El informe advierte que el deterioro alcanza tanto al empleo formal como al informal, aunque las dificultades son especialmente pronunciadas entre quienes trabajan sin registración.
Un escenario de preocupación para las familias
En sus conclusiones, CEOP Latam identificó tres características centrales del malestar económico: su impacto concreto sobre el consumo y el empleo, las expectativas negativas sobre el futuro y las dificultades que atraviesan los trabajadores asalariados.
Los números muestran un escenario en el que millones de hogares deben reorganizar sus presupuestos, reducir consumos y enfrentar mayores dificultades para sostener sus gastos cotidianos.
Con los ingresos y el empleo entre las principales preocupaciones, el relevamiento vuelve a poner en primer plano el impacto de la situación económica sobre las condiciones de vida de las familias argentinas.
Fuente: Informe «La percepción económica en tres índices», de CEOP Latam. Datos difundidos por C5N.


