En Casa Rosada cuestionan los recientes movimientos públicos de la senadora y le piden que limite sus diferencias con el Gobierno. Mientras tanto, Bullrich reactivó reuniones con equipos técnicos, economistas y dirigentes políticos para fortalecer su espacio y mantener su autonomía dentro del oficialismo.
La relación entre Patricia Bullrich y la conducción de La Libertad Avanza atraviesa un nuevo momento de tensión. Los últimos posicionamientos públicos de la senadora, en los que volvió a marcar diferencias con algunas decisiones y declaraciones del Gobierno nacional, profundizaron el malestar de Karina Milei y comenzaron a generar incomodidad también en el presidente Javier Milei.
Según fuentes oficiales citadas por la Agencia Noticias Argentinas, en Casa Rosada consideran que la legisladora está superando los límites de tolerancia del espacio. Entre los principales cuestionamientos aparecen sus diferencias sobre el rumbo económico, sus críticas al trato hacia la prensa y algunas posturas vinculadas a la política internacional.
Desde el entorno presidencial le habrían pedido que modere sus intervenciones públicas y evite exponer los contrapuntos internos. Incluso, trascendió que Milei habría solicitado reducir los conflictos dentro del oficialismo, a los que calificó como «ruidos internos innecesarios».
Uno de los episodios más recientes ocurrió el martes, cuando Bullrich se atribuyó la iniciativa de las medidas anunciadas por el ministro de Economía, Luis Caputo, destinadas a aliviar la situación de las pequeñas y medianas empresas (pymes). Posteriormente, se difundió una fotografía de una reunión que mantuvo con sus principales colaboradores en sus oficinas.
Bullrich busca fortalecer su espacio político
Mientras crecen las diferencias con la conducción libertaria, la senadora comenzó a reactivar encuentros con equipos técnicos, economistas y dirigentes políticos. Desde su entorno explicaron que busca recuperar iniciativa y consolidar su estructura política.
En ese contexto, una de las definiciones que transmitieron sus allegados fue que Bullrich hará «lo que haya que hacer para que no gane el peronismo», una frase que refleja su intención de mantener autonomía política sin anunciar una ruptura con el oficialismo.
Sin embargo, las recientes manifestaciones públicas de la legisladora comenzaron a generar cuestionamientos en sectores del Gobierno que hasta ahora habían tolerado sus expresiones de disidencia.
Desde el entorno de Bullrich, en cambio, aseguran que no recibió ningún reproche directo por parte del Presidente y recuerdan que, durante un encuentro en la Quinta de Olivos, le había anticipado que mantendría su estilo de exposición pública.
La mirada hacia 2027
En Casa Rosada interpretan que los movimientos de la senadora también están vinculados con su posicionamiento de cara a las negociaciones por las candidaturas de 2027. Un funcionario nacional consideró que sus recientes diferencias podrían responder a una intención de convertirse en candidata.
Esa lectura es rechazada por los dirigentes cercanos a Bullrich, quienes sostienen que sus planteos no tienen una motivación electoral y cuestionan la interpretación que realiza el oficialismo sobre sus declaraciones.
Por ahora, ninguna de las partes plantea públicamente una ruptura. Sin embargo, las diferencias entre la senadora y la conducción de La Libertad Avanza suman nuevos capítulos, mientras Bullrich avanza en el fortalecimiento de su propio espacio político y el Gobierno busca reducir las tensiones internas.
Fuente: Agencia NA.


