La enfermedad avanza de manera silenciosa y aumenta el riesgo de lesiones óseas. En Argentina se registran alrededor de 90 fracturas de cadera por día. Especialistas destacan la importancia del entrenamiento de fuerza, una alimentación adecuada y los controles médicos para cuidar la salud ósea.
La osteoporosis es una enfermedad que deteriora progresivamente la cantidad y la calidad de los huesos, debilitándolos y aumentando considerablemente el riesgo de fracturas. Se trata de una afección que puede avanzar durante años sin presentar síntomas y que, en muchos casos, recién se detecta cuando ocurre una lesión.
En Argentina, se producen alrededor de 90 fracturas de cadera por día, una cifra que pone de manifiesto la importancia de la prevención y del cuidado de la salud ósea. En este contexto, especialistas destacan el papel de la actividad física, especialmente los ejercicios de fuerza, como una herramienta fundamental para preservar los huesos.
Según explicó la doctora Adriana Díaz (M.N. 90.042), médica de la Sección Osteopatías de la División de Endocrinología del Hospital de Clínicas de la UBA, existe una relación directa entre la salud muscular y la salud ósea.
“Hoy se sabe que hay una estrecha relación entre músculo y hueso. A partir de los 40 años, lentamente vamos perdiendo masa muscular. Por eso, es fundamental mantenerla a través de ejercicios de fuerza controlados, así como también tener un aporte adecuado de calcio y proteínas y niveles sanguíneos normales de vitamina D”, señaló la especialista.
Por qué los ejercicios de fuerza ayudan a cuidar los huesos
El entrenamiento de fuerza cumple un papel importante en la prevención de la osteoporosis porque permite mantener la masa muscular y generar estímulos mecánicos beneficiosos para el tejido óseo.
A medida que pasan los años, la pérdida progresiva de músculo puede afectar la movilidad, el equilibrio y la capacidad de realizar actividades cotidianas. Por eso, incorporar ejercicios de fuerza de manera regular y adaptada a cada persona contribuye al cuidado integral del sistema musculoesquelético.
A esta práctica se debe sumar una alimentación equilibrada, con suficiente calcio y proteínas, además de mantener niveles adecuados de vitamina D.
Quiénes deben realizar controles de salud ósea
La detección temprana es fundamental para identificar la pérdida de densidad ósea antes de que aparezcan complicaciones.
La especialista recomienda evaluar la salud ósea especialmente en mujeres mayores de 65 años y varones mayores de 70. Sin embargo, los controles pueden ser necesarios a edades más tempranas cuando existen factores de riesgo.
Entre las principales condiciones que pueden aumentar las probabilidades de desarrollar osteoporosis se encuentran:
- Menopausia precoz.
- Uso prolongado de corticoides o inhibidores de la aromatasa, medicamentos utilizados en determinados tratamientos contra el cáncer de mama.
- Enfermedades que dificultan la absorción de nutrientes.
- Trastornos endocrinos, reumatológicos o renales.
- Consumo de tabaco.
- Períodos prolongados de inmovilización.
Uno de los antecedentes que requiere especial atención es haber sufrido una fractura ante un traumatismo mínimo. Esta situación incrementa considerablemente las posibilidades de experimentar una nueva fractura, especialmente durante los dos años posteriores.
La importancia de prevenir la primera fractura
Uno de los principales problemas de la osteoporosis es que puede desarrollarse sin manifestaciones evidentes. Por ese motivo, muchas personas desconocen que tienen debilitados sus huesos hasta que sufren una fractura.
“Prevenirlas es fundamental, dado que tienen un importante impacto socioeconómico, afectan la calidad de vida y aumentan el riesgo de muerte”, advirtió la doctora Díaz.
Las fracturas, especialmente las de cadera, pueden generar consecuencias importantes en la autonomía y la movilidad de las personas mayores, además de requerir tratamientos y períodos prolongados de recuperación.
La osteoporosis tiene tratamiento
Aunque la prevención y el diagnóstico temprano son fundamentales, la enfermedad también puede tratarse una vez detectada.
“Es posible recuperar masa ósea con la terapéutica adecuada. Sin embargo, el principal objetivo es disminuir el riesgo de fractura”, explicó la especialista.
Ante una fractura, incluso cuando se produce por una caída o un golpe de baja intensidad, se recomienda realizar una consulta médica para investigar posibles problemas de salud ósea y evaluar los factores de riesgo.
El abordaje debe ser individualizado y puede incluir cambios en la alimentación, actividad física adaptada y tratamientos farmacológicos.
La combinación de controles médicos, ejercicio de fuerza, una nutrición adecuada y hábitos saludables constituye una de las principales herramientas para preservar la salud de los huesos y reducir las consecuencias de la osteoporosis a lo largo de los años.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


