La expedición que mostró el fondo del Mar Argentino ya identificó 57 nuevas especies

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Investigadores del Conicet y especialistas de América Latina y Europa analizaron muestras obtenidas durante la campaña Talud Continental IV, realizada en 2025 en el cañón submarino Mar del Plata. El relevamiento permitió reconocer 57 especies y cinco nuevos géneros, aunque los científicos anticipan que todavía quedan ejemplares por estudiar.

Lo que en 2025 comenzó como una expedición científica que permitió al público asomarse por primera vez, en vivo, a las profundidades del Mar Argentino, continúa dando resultados. Un año después de aquella campaña, el análisis de las muestras obtenidas en el cañón submarino Mar del Plata permitió identificar 57 nuevas especies marinas y cinco nuevos géneros.

Los ejemplares fueron recolectados durante la campaña Talud Continental IV, desarrollada a bordo del buque R/V Falkor (too) del Schmidt Ocean Institute. El vehículo operado remotamente SuBastian alcanzó profundidades de hasta 3.900 metros y permitió registrar imágenes y obtener muestras de organismos que habitan en uno de los ambientes menos explorados del Atlántico Sur.

El trabajo de identificación fue coordinado por investigadores del Conicet y reunió a especialistas de distintos países para estudiar el material recolectado durante aquellas inmersiones.

Una cifra que creció durante el análisis

Las primeras estimaciones realizadas después de la expedición hablaban de unas 40 especies potencialmente nuevas para la ciencia.

Sin embargo, el análisis desarrollado posteriormente durante un taller internacional de taxonomía elevó esa cifra a 57 especies, mientras que también fueron reconocidos cinco géneros que hasta el momento no habían sido identificados.

El encuentro se realizó en julio en la Universidad Maimónides, en Buenos Aires, y reunió a unos 20 especialistas de América Latina y Europa.

Los científicos analizaron parte de las muestras obtenidas en las profundidades del cañón y utilizaron diferentes herramientas de taxonomía integrativa, que permiten combinar características morfológicas, información genética y otros datos para determinar si un organismo corresponde a una especie desconocida.

Pero el trabajo está lejos de haber terminado: una parte importante del material recolectado durante la expedición todavía no fue analizada.

¿Qué especies encontraron?

Las nuevas identificaciones pertenecen a distintos grupos de organismos marinos.

Entre ellas se contabilizaron:

20 especies de copépodos, pequeños crustáceos fundamentales para los ecosistemas marinos.

22 equinodermos, entre ellos pepinos de mar y crinoideos.

14 cnidarios, grupo que incluye corales y plumas de mar.

1 molusco escafópodo.

5 nuevos géneros científicos, vinculados principalmente con corales, pepinos de mar y crustáceos.

Uno de los ejemplares que más llamó la atención fue un pepino de mar del género Peniagone, bautizado informalmente como “Loki” por sus llamativos apéndices con forma de cuernos.

El organismo forma parte de un grupo de holoturias de aguas profundas y fue registrado mediante imágenes obtenidas directamente en el fondo marino.

También se identificaron diferentes especies de corales y otros organismos capaces de generar estructuras que funcionan como refugio y hábitat para otras formas de vida.

Entre los ejemplares destacados aparecen la pluma de mar Pseudumbellula sp. y un octocoral de color rojo anaranjado del género Orstomisis.

El dato que todavía puede crecer

Uno de los aspectos más relevantes del descubrimiento es que las 57 especies identificadas no representan necesariamente el resultado final.

Los taxónomos solo pudieron examinar una parte de todo el material obtenido durante la campaña. En el caso de los copépodos, por ejemplo, se analizó apenas alrededor del 10% de las muestras recolectadas.

Eso significa que todavía existe material biológico cuyo estudio podría ampliar el número de especies nuevas.

La dimensión del hallazgo también permite comprender hasta qué punto el fondo del Mar Argentino continúa siendo un territorio poco conocido para la ciencia.

Del streaming a la investigación científica

La campaña Talud Continental IV tuvo además una particularidad que la convirtió en un fenómeno científico y comunicacional.

Durante 21 días, las inmersiones del vehículo SuBastian fueron transmitidas en vivo y permitieron que millones de personas observaran imágenes del fondo del océano en tiempo real.

La expedición alcanzó aproximadamente cuatro millones de personas a través del streaming y cerca de 22 millones de visualizaciones a nivel global, convirtiendo una investigación científica de aguas profundas en un acontecimiento seguido por el público.

Las imágenes mostraron corales, pulpos, crustáceos y otros organismos que hasta entonces eran prácticamente desconocidos para la mayoría de las personas.

Ahora, detrás de aquellas imágenes aparecen los resultados de un trabajo mucho más lento: identificar, comparar, clasificar y estudiar cada organismo para determinar qué lugar ocupa dentro de la biodiversidad marina.

Una investigación que también fortalece la ciencia argentina

El trabajo permitió además reunir a especialistas de diferentes países y fortalecer las capacidades locales para estudiar organismos de aguas profundas.

Los ejemplares analizados durante el taller serán incorporados a colecciones científicas de instituciones nacionales, donde podrán ser consultados por otros investigadores.

La cooperación internacional también permitió acelerar un proceso que, de manera individual, podría demandar mucho más tiempo, especialmente en grupos de organismos que cuentan con pocos especialistas dedicados a su estudio.

Los nuevos registros fueron incorporados además a Ocean Census Nova, una plataforma abierta destinada a documentar y hacer accesibles los descubrimientos relacionados con la biodiversidad marina.

El próximo capítulo será frente a Chubut

La exploración del Atlántico Sur continuará. Investigadores del Conicet, del Grupo de Estudios del Mar Profundo de Argentina (Gempa) y del Schmidt Ocean Institute ya trabajan en una nueva campaña prevista para febrero y marzo de 2027.

La misión, denominada Talud Continental V, tendrá como objetivo explorar los cañones submarinos Ameghino y Almirante Brown, frente a las costas de Chubut, a unos 600 kilómetros del litoral.

Se trata de una zona todavía poco explorada y con potencial para revelar nuevos ecosistemas y especies.

Después de las 57 nuevas especies identificadas a partir de la expedición al cañón Mar del Plata, los científicos saben que buena parte del fondo del Atlántico Sur todavía guarda organismos que la ciencia no conoce.

Y la próxima expedición podría volver a encender las cámaras para mostrarlos en vivo.

Fuente: La Voz, Conicet, Schmidt Ocean Institute y Ocean Census.

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