El especialista Víctor Tonelli analizó el escenario internacional durante unas jornadas organizadas por CONINAGRO y sostuvo que los ciclos de retención de los principales productores podrían sostener valores elevados para la carne vacuna durante varios años. También estimó que Argentina podría producir hasta un 60% más con el mismo stock si mejora sus niveles de eficiencia.
La ganadería argentina atraviesa un escenario marcado por cambios en el mercado internacional de la carne vacuna, nuevas oportunidades comerciales y el desafío de mejorar la eficiencia productiva.
Así quedó planteado durante las Jornadas Ganaderas organizadas por CONINAGRO, que reunieron a productores para analizar las perspectivas del negocio, la incorporación de tecnología y las transformaciones que atraviesa el mercado global.
Los encuentros se realizaron en General Arenales, provincia de Buenos Aires, y en María Grande, Entre Ríos, y fueron organizados junto con el Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el Registro Nacional de Trabajadores Rurales y Empleadores (RENATRE), el Instituto de Capacitación Agropecuaria (INCAGRO) y el Instituto Nacional de Asociativismo y Economía Social (INAES).
Cada jornada convocó a más de un centenar de productores.
Tonelli anticipó un período prolongado de precios elevados
Uno de los principales expositores fue el especialista en ganadería Víctor Tonelli, quien analizó la evolución de la oferta y la demanda mundial de carne vacuna.
Según explicó, los principales países productores y exportadores atraviesan actualmente ciclos de retención de hacienda, un fenómeno que reduce la disponibilidad de carne en el mercado internacional.
“Estamos frente a cambios permanentes del escenario mundial de la demanda y la oferta en carne vacuna. Lo que está pasando en el mundo marca hoy este fantástico momento que vive la ganadería argentina”, sostuvo Tonelli.
El especialista remarcó que se trata de un proceso que podría extenderse durante varios años. Según su análisis, estos ciclos pueden durar entre cuatro o cinco años y más de una década, dependiendo de las condiciones de cada mercado.
En ese contexto, consideró que la menor disponibilidad de oferta podría mantener elevada la cotización internacional de la carne vacuna durante un período prolongado.
“Durante ese período, la oferta es la primera víctima, es decir, que la demanda se va a quedar insatisfecha y, por lo tanto, durante largo período de tiempo, probablemente no menos de cinco años, los precios de la carne vacuna van a estar muy, muy altos”, afirmó.
El desafío de producir más con el mismo stock
Además de las condiciones del mercado internacional, Tonelli puso el foco en el potencial productivo de Argentina.
El especialista planteó una comparación con Australia, uno de los principales actores del mercado mundial de carne vacuna, para analizar cuánto podría aumentar la producción argentina mediante mejoras de eficiencia.
Según su estimación, Argentina podría producir hasta un 60% más de carne utilizando el mismo stock ganadero que tenía a fines de 2025, si alcanzara niveles de eficiencia similares a los australianos.
“Es importante para el sector ganadero entender que estamos frente a nuevas oportunidades que tiene Argentina para crecer”, señaló.
La mejora de los indicadores productivos aparece así como uno de los principales desafíos para aprovechar el escenario internacional, junto con la incorporación de tecnología y el acceso a herramientas que permitan optimizar las distintas etapas de la producción.
Tecnología y capacitación, ejes de las jornadas
Durante los encuentros también se presentaron contenidos técnicos vinculados con la nutrición animal y la eficiencia en la conversión del alimento.
Los especialistas analizaron el impacto de determinados procesos industriales sobre los insumos nutricionales y su incidencia en el rendimiento y la rentabilidad durante las etapas de engorde.
El consejero entrerriano de CONINAGRO, Diego Brauer, destacó la participación de los productores y la importancia de generar espacios de intercambio entre entidades, especialistas y establecimientos productivos.
El dirigente señaló que este tipo de jornadas permite acercar conocimientos y herramientas concretas para facilitar la toma de decisiones en los establecimientos ganaderos.
Un escenario de oportunidades para la carne argentina
Las jornadas concluyeron con un llamado de CONINAGRO y las entidades participantes a profundizar la capacitación, la incorporación tecnológica y el trabajo cooperativo.
El análisis presentado durante los encuentros combinó así dos factores centrales para el futuro de la actividad: por un lado, un escenario internacional que, según Tonelli, podría sostener precios elevados debido a la menor oferta de los principales productores; y por otro, la posibilidad de incrementar la producción argentina mediante mejoras en la eficiencia.
Para el sector, el desafío será transformar esas condiciones externas y ese potencial productivo en un crecimiento sostenido de la producción y de la participación argentina en el mercado mundial de carne vacuna.
Fuente TN


