Los subsidios destinados a energía y transporte registraron una fuerte reducción en términos reales desde el inicio de la gestión de Javier Milei. Sin embargo, el Estado todavía cubre una parte significativa del costo de los servicios en el AMBA y el gasto volvió a crecer durante 2026.
Desde diciembre de 2023, el Gobierno nacional avanzó con una reducción de los subsidios destinados a la energía y el transporte, con el objetivo declarado de acercar las tarifas al costo de producción y prestación de los servicios.
Distintos estudios coinciden en que el gasto destinado a estos sectores cayó de manera significativa en términos reales desde el inicio de la actual gestión. Sin embargo, los datos más recientes muestran que el proceso no fue lineal y que durante 2026 se produjo un incremento del gasto en subsidios energéticos.
Según el Observatorio de Tarifas y Subsidios del Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP), dependiente de la UBA y el Conicet, el gasto real acumulado en los últimos 12 meses se ubicó en agosto un 59% por debajo del registrado en diciembre de 2023 y un 73% inferior al máximo de los últimos 12 meses, registrado en junio de 2022.
Medido a valores constantes de agosto de 2026, el gasto en subsidios pasó de $26,1 billones en 2023 a $10,6 billones en agosto de este año.
Qué pasó con los subsidios a energía y transporte
Un cálculo del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), elaborado con una metodología diferente, también muestra una fuerte reducción.
Al comparar enero-agosto de 2023 con el mismo período de 2026 y expresar los valores a precios constantes de agosto de este año, el organismo estimó una caída real del:
61,2% en los subsidios a la energía.
40,1% en los subsidios al transporte.
56,7% en el total de ambos rubros.
Aunque las metodologías utilizadas por el IIEP y el Iaraf son diferentes —una toma el gasto devengado acumulado en 12 meses y la otra el gasto pagado durante los primeros ocho meses de cada año—, ambas estimaciones coinciden en mostrar una reducción real cercana al 60% desde 2023.
El gasto volvió a crecer en 2026
La reducción acumulada no significa que el gasto continúe disminuyendo todos los meses.
De acuerdo con el informe del IIEP correspondiente a agosto, en los primeros ocho meses de 2026 el gasto total en subsidios a energía y transporte aumentó 6% en términos reales respecto del mismo período de 2025 y llegó a $5,77 billones.
El incremento fue explicado principalmente por los subsidios energéticos, que representan aproximadamente el 77% del total. Estas transferencias aumentaron un 21% real interanual, impulsadas principalmente por los fondos destinados a la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa).
En cambio, los subsidios al transporte registraron una caída real del 24% durante el mismo período. Según el informe, al 17 de agosto no se habían registrado devengamientos correspondientes a ese mes.
Cuánto falta para llegar a la tarifa plena
La reducción de los subsidios no implica que hayan desaparecido por completo. En el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), el Estado continúa cubriendo una parte del costo de los servicios públicos.
Según los cálculos citados en el informe, el Estado todavía financia en promedio alrededor del 45% del costo de los servicios de luz, gas y transporte, mientras que el resto es afrontado mediante las tarifas abonadas por los usuarios.
El proceso hacia una mayor cobertura del costo mediante las tarifas quedó condicionado, además, por la evolución del gasto energético durante 2026.
La presión sobre el gasto público
El economista Nadin Argañaraz, titular del Iaraf, explicó que una parte importante del gasto público tiene mecanismos de actualización vinculados con la inflación de períodos anteriores.
Según su análisis, aproximadamente el 60% del gasto se actualiza en función de la inflación de los dos meses previos, lo que genera un componente que denominó “automático”.
En ese contexto, señaló que la recaudación tributaria acumulada entre enero y agosto cayó 5,2% en términos reales, por lo que una mayor asignación de recursos a subsidios energéticos presiona sobre otros componentes del gasto público.
Argañaraz sostuvo que, de cara a 2027, los subsidios energéticos deberían volver a mostrar una reducción real para evitar que continúen absorbiendo recursos que podrían destinarse a otras partidas.
El escenario muestra así una situación intermedia: los subsidios son considerablemente menores que al comienzo de la actual gestión, pero todavía representan una parte importante del costo de los servicios y el gasto energético volvió a incrementarse durante 2026.
Fuente: Infobae


