El dato surge de 4.490 robos registrados durante 12 meses. La mayor parte de los hechos ocurre durante la carga y descarga y se concentra en el Área Metropolitana.
El 83% de los robos al transporte de mercadería afecta a camionetas y vehículos utilitarios de reparto, mientras que el 17% restante tiene como objetivo camiones de gran porte. Así lo indican datos difundidos por la Cámara Argentina de Seguridad Electrónica (CASEL) y la Cámara de Empresas de Rastreo Satelital de Argentina (CERSAT).
El relevamiento contabilizó 4.490 robos durante un período de 12 meses y refleja el cambio que atraviesa la logística a partir del crecimiento del comercio electrónico y de las entregas de última milla.
Alimentos y paquetería, entre los principales blancos
Dentro de los productos transportados, los comestibles concentran el 38% de los robos, mientras que la paquetería urbana representa otro 24%.
El fenómeno se vincula con el aumento de las operaciones de comercio electrónico. De acuerdo con el Estudio Anual 2025 de la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), durante ese año se registraron 253 millones de órdenes de compra, que movilizaron 645 millones de productos. El 59% de las entregas se realizó directamente a domicilio.
Este escenario incrementó la circulación de vehículos utilitarios destinados al reparto y, al mismo tiempo, su exposición al delito.
La carga y descarga, el momento de mayor riesgo
La mayor vulnerabilidad se registra durante el recorrido. Según los datos relevados, el 54% de los robos ocurre durante operaciones de carga y descarga, mientras que otro 27% se produce en semáforos o durante detenciones ocasionales.
La provincia de Buenos Aires concentra el 52% de los casos, seguida por la Ciudad de Buenos Aires, con cerca del 20%. El resto de los episodios se distribuye entre distintas provincias.
Ante este escenario, las empresas comenzaron a ampliar las herramientas de seguridad utilizadas en los vehículos. Al rastreo satelital se sumaron cámaras embarcadas, sensores, sistemas de telemática, conectividad e inteligencia artificial.
Estas tecnologías permiten monitorear en tiempo real distintos parámetros de la operación y detectar situaciones como desvíos de recorrido, detenciones no previstas o maniobras consideradas riesgosas.
Más tecnología para proteger la logística
También se incorporan cerraduras electromecánicas vinculadas con geocercas dinámicas, sensores de apertura y cámaras con sistemas de análisis mediante inteligencia artificial.
Las cámaras empresarias sostienen que estas herramientas buscan anticipar situaciones de riesgo sin trasladar los costos de seguridad mediante grandes dispositivos físicos o escoltas, especialmente en las operaciones de reparto urbano.
En paralelo, estimaciones citadas por CASEL y CERSAT señalan que entre el 15% y el 20% del parque automotor argentino podría estar conectado hacia 2030.
El crecimiento de la logística vinculada al comercio electrónico plantea así nuevos desafíos: la seguridad ya no se limita a depósitos y centros de distribución, sino que debe contemplar todo el recorrido de los vehículos y, especialmente, los momentos en los que quedan detenidos.
Fuente: Agencia DIB.


