Un informe económico elaborado por el IAE Business School de la Universidad Austral expone una marcada divergencia en la economía argentina: entre el cuarto trimestre de 2023 y el primer trimestre de 2026, el Producto Bruto Interno (PBI) creció un 6,5%, mientras que el empleo privado registrado sufrió una caída cercana al 3%.
El estudio advierte que los indicadores macroeconómicos y financieros favorables aún no se traducen en la economía real debido a la reprimarización del crecimiento y a la pérdida del poder adquisitivo.
Claves del informe del IAE Business School
Crecimiento sectorial dispar: Los motores de la recuperación económica son los sectores de energía, minería y agro, los cuales representan cerca del 15% del PBI pero generan apenas el 9% del empleo total. Por el contrario, los principales sectores generadores de mano de obra —industria, comercio y construcción— se encuentran en retracción.
Precarización e informalidad: Se registra un descenso sostenido de las contrataciones formales privadas y estatales, compensado por un aumento del trabajo informal de menor calidad e ingresos precarios.
Caída del salario real: Los sueldos reales del sector privado registrado se ubican un 20% por debajo de su pico registrado en 2017, mientras que en el sector público la pérdida acumulada alcanza el 30%. La suba de servicios públicos y costos fijos limita el ingreso disponible para el consumo masivo.
Morosidad y endeudamiento familiar: Aunque la expansión inicial del crédito ayudó a reactivar la actividad (pasando del 4% al 12% del PBI), la suba de tasas de interés y la baja de ingresos reales derivaron en un escenario con aproximadamente 7 millones de personas en situación de mora.
Fuente: Mundo Gremial


