El consumo de naftas y gasoil volvió a retroceder durante junio. El primer semestre cerró con una caída del 1,3% respecto del mismo período de 2025.
La venta de combustibles al público volvió a mostrar una baja durante junio y consolidó una tendencia negativa que ya suma cinco meses consecutivos. Según un informe elaborado por la consultora Politikon Chaco en base a datos oficiales de la Secretaría de Energía, durante el sexto mes del año se comercializaron 1.331.423 metros cúbicos de nafta y gasoil en todo el país, lo que representa una caída del 2,9% interanual y del 6,2% respecto de mayo.
El relevamiento señala que se trata del menor volumen registrado para un primer semestre desde 2021.
Cayeron las ventas de nafta y gasoil
El consumo de naftas, que representó el 56% del total vendido, registró una disminución interanual del 1,9%.
Por su parte, las ventas de gasoil retrocedieron un 4,2%. Dentro de ese segmento, el gasoil común mostró una caída del 8,9%, mientras que el gasoil premium logró un incremento del 4%, lo que permitió amortiguar parcialmente la baja general.
YPF mantiene el liderazgo del mercado
En cuanto a la participación de las compañías, YPF volvió a liderar ampliamente las ventas de combustibles con el 55,1% del mercado.
Detrás se ubicaron:
Shell: 22,5%.
Axion Energy: 12%.
Solo cuatro provincias aumentaron sus ventas
El informe también reflejó diferencias entre las distintas jurisdicciones del país.
Las únicas provincias que registraron incrementos interanuales fueron:
Neuquén: +7,7%.
Entre Ríos: +1,3%.
Tierra del Fuego: +0,5%.
Mendoza: +0,4%.
En contraste, diecinueve provincias mostraron caídas en el consumo de combustibles.
Los descensos más pronunciados se registraron en:
Salta: -11,3%.
Formosa: -9,3%.
La Rioja: -8%.
Cómo cerró el primer semestre
Con los datos de junio, las ventas acumuladas entre enero y junio de 2026 alcanzaron 8,21 millones de metros cúbicos, lo que representa una baja del 1,3% en comparación con el mismo período del año anterior.
De esta manera, el mercado de combustibles continúa mostrando una desaceleración en la demanda, en un contexto en el que el consumo interno mantiene una evolución por debajo de los niveles registrados durante 2025.


