En medio del complejo escenario económico que atraviesa el país, las dietas de la Cámara Alta volvieron a quedar en el centro de la escena. A partir del mes de agosto, los senadores nacionales percibirán un nuevo incremento salarial que elevará sus ingresos brutos a casi $12 millones mensuales.
La suba se da de forma automática como consecuencia indirecta del reciente acuerdo paritario cerrado por los gremios legislativos con la vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, junto al presidente de la Cámara de Diputados, Martín Menem.
El impacto de la «ley de enganche» y las cuotas
Este nuevo ajuste en los bolsillos de los legisladores responde a la denominada «ley de enganche» —mecanismo que los propios senadores aprobaron a mano alzada durante el período legislativo 2024—, la cual ata el aumento de sus dietas a las subas que consiguen los empleados del Congreso de la Nación.
El incremento total es del 6,7% acumulativo y se terminará de liquidar bajo el siguiente esquema de tres tramos consecutivos:
Junio (Retroactivo): Impacto del 2,4%.
Julio (Mes en curso): Impacto del 2,2%.
Agosto (Cierre del acuerdo): Impacto del 1,9% restante.
Un incremento del 19% en lo que va del año
Con este nuevo porcentaje sobre la mesa, las dietas parlamentarias acumulan un fuerte avance en el transcurso del primer semestre.
Cabe recordar que a principios del período ordinario del 2026, los senadores ya se habían otorgado un aumento acumulativo del 12,5% que se terminó de completar en mayo, el cual había llevado los haberes a un piso de $11 millones en bruto. Con la paritaria actual, el aumento consolidado alcanzará el 19% en agosto, una cifra que no contempla los habituales descuentos por el Impuesto a las Ganancias ni otros ítems de liquidación interna.


