El mercado cambiario doméstico experimentó este martes una jornada de fuerte presión alcista que llevó a todas las cotizaciones paralelas a perforar la barrera de los 1.500 pesos. Ante este nuevo escenario de brecha, diversos asesores de inversión y ejecutivos de Alycs comenzaron a recomendar a sus clientes reactivar el «carry trade», vendiendo divisas en estos techos para apostar a las tasas de interés en moneda local.
La escalada de las cotizaciones alternativas obligó al Banco Central a reducir drásticamente su nivel de intervención en la plaza mayorista para evitar convalidar mayores subas. La autoridad monetaria cerró la rueda con una magra compra de apenas 20 millones de dólares, marcando uno de los registros diarios más bajos en lo que va del año.
En las cuevas de la City, el dólar libre o «blue» finalizó la rueda posicionado en los $1.505. Por su parte, el dólar MEP avanzó un 1,6% para ubicarse en los $1.507, mientras que la cotización del contado con liquidación (CCL) marcó el valor más alto del ecosistema cambiario al tocar los 1.550 pesos.
Entre los factores que explican este repentino despertar del billete verde se destaca la inyección de liquidez producto del pago del medio aguinaldo, que derivó en una mayor demanda minorista. Asimismo, los operadores señalaron que muchos inversores institucionales aprovecharon para dolarizar carteras tras varios meses con el tipo de cambio planchado.
Con este último ajuste, el dólar financiero acumula un alza cercana al 4,5% en lo que va de junio, logrando ganarle por primera vez en el año a la inflación mensual, la cual perforaría el 2%. Este movimiento frena momentáneamente el proceso de apreciación cambiaria y encarecimiento en dólares que venía sufriendo la economía.
A pesar de la desaceleración de compras en las últimas semanas, el BCRA mantiene un saldo positivo acumulado de casi 11.000 millones de dólares en 2026. No obstante, las reservas internacionales mostraron signos de estancamiento a lo largo del mes y cerraron la última jornada operativa en 47.469 millones de dólares.
El clima de tensión cambiaria coincidió con un rebote del riesgo país, que avanzó un 2% hasta los 433 puntos básicos, arrastrado por una mala jornada global y caídas en el Nasdaq. A nivel local, pesó con fuerza la decisión de la calificadora MSCI de mantener a la Argentina en la categoría de mercado «aislado» (standalone) debido a la continuidad del cepo cambiario.
Fuente Infobae


