El amigo del principal acusado por el femicidio de la menor de 14 años fue indagado este jueves por el fiscal Raúl Garzón. Su defensa insiste en su inocencia y pide investigar una venganza, mientras que la fiscalía mantiene la hipótesis del ataque sexual.
La causa por el brutal femicidio de Agostina Vega (14) sumó un nuevo paso procesal en los Tribunales II de Córdoba. Osvaldo Fassetta, uno de los detenidos en el marco de la investigación, fue indagado este jueves por el fiscal Raúl Garzón. Durante la audiencia, el imputado negó formalmente los hechos, se abstuvo de prestar declaración y regresó de inmediato al penal de Bouwer.
Había una fuerte expectativa en torno a esta comparecencia, ya que existía la posibilidad de que la fiscalía agravara los cargos en su contra. Finalmente, Garzón decidió mantener la calificación legal de encubrimiento agravado en contexto de violencia de género. A Fassetta se lo acusa de haber estado presente en la vivienda de barrio Cofico cuando ocurrió el crimen y de haber mantenido comunicaciones con la madre de la víctima para intentar despistar la búsqueda en las primeras horas.
El acusado es amigo íntimo de Claudio Barrelier, el inquilino de la propiedad donde se perpetró el ataque y quien se encuentra imputado por abuso sexual y homicidio triplemente calificado.
⚖️ La postura de la defensa y la sospecha de «Wachitas»
El abogado defensor de Fassetta, Eduardo Medina Allende, reiteró de forma tajante la inocencia de su cliente y lanzó duras críticas a la dirección de la pesquisa. Según el letrado, la fiscalía intenta «cerrar apresuradamente el caso bajo la hipótesis de un depravado sexual», por lo que exigió que se abra una línea de investigación alternativa vinculada a una presunta venganza.
Sin embargo, tanto la Policía como el fiscal Garzón descartaron de momento esa posibilidad, sosteniendo que Barrelier actuó bajo un móvil netamente sexual.
El cronograma judicial continuará este viernes con la indagatoria de Soledad Andreani, exnovia de Barrelier y empleada del polémico bar «Wachitas». Andreani permanece bajo arresto por el mismo delito de encubrimiento agravado, bajo la sospecha de haberle facilitado su automóvil Ford Ka negro a Barrelier para trasladar los restos de la adolescente hacia un descampado en el barrio Ampliación Ferreyra.
Horas tensas y reunión con los padres
En paralelo a las indagatorias, el fiscal Garzón mantuvo reuniones clave en la Unidad Judicial de Homicidios con los padres de Agostina, Melisa Heredia y Gabriel Vega, asistidos por los querellantes Carlos Nayi y Fernanda Alaniz. El encuentro marcó la reaparición pública de la madre de la menor tras recibir el alta médica. A la salida, los abuelos de la víctima reclamaron respeto a la comunidad y exigieron que se dejen de difundir falsas versiones que vinculan a la mamá con la entrega de la joven.
Por último, el caso sumó tensión tras la declaración de una nueva testigo aportada por la querella. Se trata de una joven que afirmó haber trabajado para Andreani en el bar «Wachitas» y denunció la existencia de una presunta red de prostitución en el local nocturno. A pesar del fuerte impacto del testimonio, fuentes de la investigación insistieron en que, con los elementos reunidos hasta la fecha, no se estableció ningún tipo de nexo directo entre el femicidio de Agostina y la actividad comercial de dicho establecimiento.
Fuente: La Voz del Interior


