Al cumplirse un nuevo aniversario del crimen que conmocionó al país, Jimena Aduriz recordó la intimidad de su hija de 16 años. El portero Jorge Mangeri continúa cumpliendo la pena de prisión perpetua.
La publicación en redes sociales se transformó rápidamente en un espacio de acompañamiento y memoria colectiva por parte de miles de usuarios que siguen de cerca el compromiso de Aduriz en la lucha contra la violencia de género en la Argentina.
1. «Hoy no puedo ser fuerte»: Las emotivas palabras de Jimena Aduriz
La carta compartida por la madre de Ángeles refleja la dolorosa paradoja del duelo, donde el paso cronológico del tiempo no logra disipar la frescura de los recuerdos de la adolescencia truncada:
- El peso de los años: «13 desde el 2013. Cuánto pesa tu ausencia, es un ataúd en mi espalda que con el paso del tiempo se hace parte de ella… Tantas cosas han pasado, tantos recuerdos que dejaron de crearse, y la paradoja que lo siento como si hubiera sido ayer», comenzó el escrito.
- La cotidianidad perdida: Aduriz rememoró con dulzura las mañanas de su hija en el departamento de Palermo: «Tu pelo enmarañado, arrastrando tus pantuflas, con tu mal humor hasta que te tomabas tu té con dos tostadas y ahí empezabas a sonreír. Tus comentarios graciosos que daban en el blanco, y nos hacías reír».
- El dolor del presente: El cierre de la carta expone el límite de la fortaleza diaria de una madre: «Toda esa enorme vida de 16 añitos y tu futuro, eso te y me arrebataron. Hoy no puedo ser fuerte, mi amor… Mañana seguiré. Me duele demasiado, y te amo de la misma forma, Mumina de mami…».
2. La reconstrucción de un caso que sacudió a la opinión pública
El 10 de junio de 2013, la historia de Ángeles Rawson paralizó a los medios nacionales. Lo que inicialmente comenzó como la desesperada búsqueda de una menor desaparecida tras asistir a su clase de educación física, se transformó en horror pocas horas después.
El giro de la investigación: El cuerpo de la joven fue hallado por empleados de la planta de tratamiento de residuos del CEAMSE en José León Suárez, adonde había llegado trasplantado en un camión recolector de basura. Aunque las primeras hipótesis mediáticas y judiciales sembraron sospechas en torno al entorno familiar y al padrastro, Sergio Opatowski, los peritajes científicos y las contradicciones terminaron cercando de forma definitiva al encargado del edificio de la calle Ravignani 2360, Jorge Mangeri.
3. La verdad judicial: El modus operandi de Mangeri
Durante el juicio oral que culminó con la máxima pena para el portero, los fiscales y las pruebas de ADN terminaron de armar el rompecabezas de los últimos minutos de vida de la adolescente:
| Instancia del Hecho | Acciones del Femicida | Evidencia Científica y Forense |
| El Abordaje | Aprovechando la confianza de conocerla hacía 10 años, Mangeri interceptó a Ángeles en el hall o sector común del edificio tras su ingreso. | Registro de cámaras de seguridad de la cuadra que confirmaron que la joven entró al edificio pero nunca llegó al departamento familiar. |
| El Ataque | La condujo a un sitio reservado dentro de la propiedad y la atacó con fines de sometimiento sexual. Ella opuso una «tenaz resistencia». | La autopsia constató lesiones de defensa en el cuerpo de la víctima y rasguños compatibles en el cuerpo de Mangeri. |
| El Desenlace | Ante la resistencia y para encubrir el asalto sexual, el encargado la sofocó provocándole la muerte inmediata. | El fiscal Fernando Fiszer detalló que el encargado la maniató con sogas donde dejó su propio material genético (ADN), la introdujo en una bolsa de consorcio y la descartó junto a los residuos diarios del edificio. |


