El equipo de Olavarría revirtió un trámite que le fue esquivo durante gran parte del juego. Matías Sesto, con 21 puntos, fue el estandarte de la remontada en el capítulo final.
En un partido de dientes apretados y marcador bajo, Racing demostró por qué es un rival temible en su casa. El equipo local tuvo que trabajar más de la cuenta para doblegar a un Independiente de Tandil que se plantó con firmeza y dominó las acciones durante los primeros tres cuartos del encuentro.
De menor a mayor
El trámite del juego no fue sencillo para el «Chaira». La visita logró imponer condiciones desde la defensa y complicó la fluidez ofensiva de Racing, que llegó al último descanso con la necesidad imperiosa de cambiar la cara para no dejar escapar los puntos en casa.
El «factor Sesto» y un parcial demoledor
La reacción llegó en el momento justo y tuvo nombre y apellido: Matías Sesto. El MVP del encuentro se cargó el equipo al hombro y, con una planilla de 21 puntos, lideró una ráfaga que cambió el destino del partido.
La clave de la victoria estuvo en la intensidad defensiva y la efectividad en ataque durante el último cuarto, donde Racing clavó un parcial de 14 a 2. Ese movimiento en el marcador fue un golpe de gracia para el equipo tandilense, que no encontró respuestas ante el aluvión local.
Los números del final:
- Resultado: Racing 67 – Independiente (T) 62.
- Jugador Destacado: Matías Sesto (21 puntos).
- Racha Clave: Parcial de 14-2 en el último cuarto.
Lo que viene
Con este triunfo, Racing de Olavarría se acomoda en la tabla y fortalece su moral de cara a los próximos compromisos de la fase regular. La capacidad de reacción mostrada ante su gente confirma que el equipo tiene el carácter necesario para pelear en los momentos de adversidad.


