El precio de la carne volvió a registrar un fuerte incremento en marzo y se consolida como uno de los principales factores de presión sobre el costo de vida en la Argentina.
Según datos difundidos por el Centro Argentino de Datos, los cortes vacunos aumentaron 10,6% en el mes, acumulando un alza interanual del 68,6%, muy por encima de la inflación general.
Impacto directo en el IPC
El aumento de la carne ya había sido señalado por el ministro de Economía, Luis Caputo, como uno de los factores que explicaron el dato inflacionario de febrero. En marzo, la tendencia se repite.
Las estimaciones privadas ubican al IPC nuevamente cerca del 3% mensual, lo que deja al primer trimestre con una suba cercana al 9%, apenas un punto por debajo de la meta anual prevista en el presupuesto.
Los cortes que más subieron
El mayor impacto se dio en los productos más consumidos:
Picada común: +20,4%
Carnaza común: +17,7%
Falda: +13,4%
En contraste, los cortes más caros tuvieron aumentos más moderados:
Lomo: +8,5%
Matambre: +7,6%
Peceto y picada especial: +9,3%
Diferencias según el canal de venta
El relevamiento también mostró una brecha importante entre puntos de venta:
Carnicerías: +12,2% mensual / +73,5% interanual
Supermercados: +7,1% mensual / +57,9% interanual
Esto consolida a las grandes cadenas como una opción relativamente más económica frente a los comercios tradicionales.
Sustitutos también en alza
Los productos alternativos tampoco escaparon a la suba:
Pollo: +10,9% en marzo / +49,1% interanual
Cerdo: +6,3% mensual / +28,1% interanual
Un factor clave en la economía cotidiana
El comportamiento de la carne sigue siendo determinante en la inflación argentina, especialmente por su peso en la canasta básica.
Junto con alimentos, tarifas y combustibles, continúa marcando el ritmo de los precios y condicionando el poder adquisitivo, en un contexto donde la desaceleración inflacionaria aún no logra consolidarse.


