Un día como hoy, pero del año 2015, el Centro de Educación Física N° 44 del barrio CECO concretaba un merecidísimo homenaje a una figura que aún hoy perdura en la memoria colectiva.
Se cumplen 11 años de una decisión que marcó a toda una comunidad: en 2015, el Centro de Educación Física N°44 del barrio CECO fue rebautizado con el nombre de “Gato” Landoni, en homenaje a una figura clave en el desarrollo del deporte y la inclusión educativa en la zona.
A más de una década de aquel reconocimiento, el diálogo con vecinos, docentes y exalumnos reafirma que el paso del tiempo no hizo más que reafirmar lo acertado del homenaje.
Landoni no solo fue un referente deportivo, sino también un formador comprometido con la integración social, que supo abrir las puertas del CEF a chicos y jóvenes de distintos contextos.
Un legado que sigue vigente
Quienes compartieron su trabajo recuerdan su vocación y cercanía como rasgos distintivos. “No era solo enseñar deporte, era contener, acompañar y generar oportunidades”, señalan desde la comunidad educativa.
Ese espíritu, aseguran, continúa presente en el día a día de la institución. Tras su partida, los equipos docentes que sostuvieron el funcionamiento del CEF 44 mantuvieron la impronta que dejó Landoni: compromiso, inclusión y pasión por el trabajo con los chicos.
Mucho más que un nombre
El cambio de denominación en 2015 no fue un gesto simbólico aislado, sino el reconocimiento a una trayectoria que dejó huella en generaciones. Para muchos, hablar hoy de inclusión educativa implica también mirar hacia atrás y valorar el camino que referentes como Landoni supieron construir en territorio.
A 11 años de aquel homenaje, el nombre de “Gato” Landoni no solo identifica a una institución, sino que representa una forma de entender el deporte como herramienta de transformación social.


