Con 137 votos a favor, La Libertad Avanza y sus aliados lograron flexibilizar la protección ambiental en zonas periglaciales. La oposición denunció una «regresión científica», mientras que el oficialismo celebró la «armonización» con las provincias.
En una sesión que se extendió hasta la madrugada de este jueves, la Cámara de Diputados convirtió en ley la reforma a la protección de glaciares. La votación resultó en 137 afirmativos contra 111 negativos, reflejando un apoyo que incluyó al PRO, la UCR y bloques provinciales, además de dos votos «rebeldes» del peronismo sanjuanino.
La nueva normativa redefine qué áreas se consideran protegidas y otorga mayor autonomía a las provincias para realizar estudios técnicos sobre sus propios recursos, un punto que generó máxima controversia.
Las claves de la nueva ley
El debate giró en torno a la tensión entre la protección del agua y el desarrollo económico:
- Zonas Periglaciales: La reforma flexibiliza las condiciones para operar en áreas cercanas a los glaciares, siempre que se demuestre que no cumplen una función hídrica vital.
- Federalismo minero: Se transfieren facultades a las provincias para intervenir en el inventario de glaciares, algo que hasta ahora centralizaba la Nación a través del IANIGLA.
- Incentivo a la inversión: El oficialismo argumenta que la ley anterior era «ilusoria» y frenaba proyectos que podrían generar empleo y divisas en el Interior.
Cruces de alto voltaje
La sesión no estuvo exenta de momentos dramáticos. La diputada y científica Adriana Serquis (UP) utilizó una maqueta junto a Juan Grabois para advertir que solo el 1% de la cordillera alimenta cuencas que dan de beber a 7 millones de personas. «Están basándose en datos que no son científicos», sentenció.
Desde la vereda opuesta, Nicolás Mayoraz (LLA) defendió la ley asegurando que no se afecta el paradigma de protección, sino que se «aclaran conceptos» para permitir el desarrollo. Por su parte, Máximo Kirchner cerró el debate con una dura crítica: «En el país de los glaciares, no cuidamos los glaciares. Se está regalando el país».
El rol de los aliados y la tregua regional
Un dato político no menor fue el rechazo de Miguel Pichetto, quien votó en contra argumentando que la Nación no puede delegar atribuciones constitucionales de control ambiental. En tanto, la sesión también sirvió para que la oposición intentara, sin éxito, tratar proyectos para que Argentina se mantenga neutral ante la guerra en Medio Oriente.
¿Qué sigue ahora?
Con la sanción definitiva, se espera que las provincias mineras como San Juan, Catamarca y Santa Cruz aceleren los trámites para reactivar proyectos que estaban «en el limbo» legal. Sin embargo, diversos sectores ambientales ya anticipan que la reforma será judicializada por considerar que viola el principio de «no regresión» en materia de derechos ambientales.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


