Según el INDEC, la pobreza cayó al 28,2%, pero especialistas advierten que el cálculo quedó «viejo». El peso de las tarifas, el endeudamiento para comer y la suba del desempleo contradicen la mejora oficial.
Las cifras oficiales del INDEC muestran un alivio estadístico: entre 2024 y 2025, la pobreza bajó del 29,8% al 28,2%, lo que significaría que 2,8 millones de personas salieron de esa condición. Sin embargo, la realidad económica de los hogares muestra una cara mucho más dura.
Expertos coinciden en que la medición actual es «unidimensional» (solo mira ingresos) y no refleja el costo real de vida. Aquí te resumimos los tres grandes motivos de este desfasaje:
1. El peso invisible de las tarifas
Históricamente, el cálculo de la pobreza suponía que una familia gastaba el 60% de sus ingresos en comida y el 40% en servicios. Hoy, esa relación se invirtió.
- El dato de la UCA: Según Agustín Salvia (Observatorio de la Deuda Social), si se ponderara correctamente el aumento de luz, gas y agua, la canasta para no ser pobre no debería ser de $1,6 millones, sino que estaría cerca de los $2 millones.
- El ejemplo claro: «Hace tres años, con $1,5 millones una familia vivía sobre la línea de pobreza. Hoy, con esa plata cubre los alimentos pero no termina de pagar las cuentas», grafica Salvia.
2. Trabajo precarizado y desempleo al alza
La estadística de pobreza baja, pero la de desempleo subió al 7,5%, sumando 200 mil nuevos desocupados en un año.
- Informalidad: El empleo en negro creció al 36,3%.
- Salario Mínimo: Su capacidad de cobertura cayó del 27,3% al 25,5% de la Canasta Básica Total. Trabajar ya no garantiza estar fuera de la pobreza: es el fenómeno de los «trabajadores pobres» que deben realizar múltiples tareas para subsistir.
3. El drama de los inquilinos y el endeudamiento
El consumo de alimentos y bebidas cayó un 8,7% en febrero, lo que demuestra que las familias están recortando en lo más básico.
- Vivir para alquilar: Los alquileres subieron entre un 70% y un 120%, muy por encima de la inflación general.
- Deuda para comer: Según Inquilinos Agrupados, el 53,2% de los inquilinos se endeudó para comprar comida y el 61% no llega a cubrir las cuatro comidas diarias.
- Fuente: Diario Perfil
Conclusión: El dato oficial de pobreza es un «artificio estadístico» que queda corto. Mientras el INDEC mide si una familia tiene el dinero teórico para comprar ciertos bienes, no registra que ese dinero se va casi íntegramente en pagar servicios y deudas, dejando el plato de comida cada vez más vacío.


