El entorno del presidente Masoud Pezeshkian aseguró que el ayatolá Mojtaba Jamenei se encuentra «sano y salvo». La aclaración surge tras una ola de informes internacionales que indicaban que el líder había sido alcanzado por la ofensiva de EE. UU. e Israel.
En una jornada marcada por la incertidumbre y la escalada bélica en Medio Oriente, el gobierno de Irán salió a desmentir las versiones que daban por herido a su máximo referente político y religioso. Yousef Pezeshkian, hijo del mandatario iraní, fue el encargado de llevar tranquilidad a sus seguidores a través de un mensaje oficial.
El mensaje de Teherán
Mediante su canal de Telegram, Pezeshkian afirmó haber mantenido contacto con fuentes directas que confirmaron la integridad física de Mojtaba Jamenei.
«El Líder Supremo se encuentra sano y salvo», rezaba la publicación que recogió la agencia Xinhua y a la que tuvo acceso la Agencia Noticias Argentinas.
El origen de la versión
La desmentida oficial busca neutralizar los informes de diversos medios de comunicación internacionales que, horas antes, habían sugerido que el ayatolá resultó herido durante los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra objetivos estratégicos en suelo iraní.
Este episodio se produce en un contexto de máxima fragilidad para la seguridad regional:
Ofensiva aliada: Las fuerzas estadounidenses e israelíes lanzaron una serie de bombardeos en represalia por las acciones de Irán y sus aliados en la región (como el reciente bloqueo en el Estrecho de Ormuz).
Transición en Irán: Mojtaba Jamenei asumió recientemente el liderazgo supremo, por lo que cualquier afectación a su figura tiene un impacto directo en la estabilidad del régimen y en la posible respuesta militar de Teherán.
Escenario de guerra abierta
La confirmación de que el Líder Supremo está ileso ocurre en simultáneo con las advertencias de los mandos militares iraníes sobre un petróleo a 200 dólares si la seguridad en la región sigue siendo vulnerada. La salud de Jamenei es, en este momento, un factor determinante para definir si el conflicto escala hacia una guerra regional total o si se mantienen los canales de comunicación indirectos para una tregua.


