El velatorio se llevó a cabo este lunes en la sede de Foetra, en el barrio de Balvanera. El gobernador Axel Kicillof y la presidenta de Abuelas, Estela de Carlotto, destacaron su legado inquebrantable y su militancia activa hasta los 95 años.
Una multitud de distintas generaciones se movilizó este lunes para despedir a Taty Almeida, la histórica referente de los derechos humanos y presidenta de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora. El velatorio, marcado por muestras profundas de afecto, pañuelos blancos y cánticos militantes, se desarrolló durante toda la jornada en la sede del Sindicato de Telecomunicaciones (Foetra), en el barrio porteño de Balvanera.
Figuras del arco político, referentes de las organizaciones de derechos humanos, artistas y cientos de ciudadanos se acercaron al lugar para brindar apoyo a su familia. En sintonía con las convicciones de Taty, sus allegados pidieron a los asistentes que no enviaran ofrendas florales y que, en su lugar, realizaran donaciones directas a Madres de Plaza de Mayo para sostener el funcionamiento del organismo.
💬 Las definiciones de Axel Kicillof y Estela de Carlotto
El gobernador de la provincia de Buenos Aires y la titular de Abuelas de Plaza de Mayo se hicieron presentes en la sede de la avenida Hipólito Yrigoyen para brindar su último homenaje:
Axel Kicillof: «Nos intercambiábamos mensajes y Taty siempre estaba, una presencia permanente, una constante. Pasa el tiempo, pero queda el ejemplo de lucha, sobre todo en momentos de duda o cuando necesitemos pensar en alguien que nos acompañe».
Estela de Carlotto: «Perder una compañera siempre nos duele como un afecto muy especial de tanta lucha, dolor y sonrisa también, porque Taty era una persona que estaba siempre activa, movediza. A veces subíamos al escenario riéndonos y el público no sabía de qué nos reíamos. Yo quiero recordarla así».
✊ Una vida dedicada a la memoria y a la lucha activa
Taty Almeida transformó de manera definitiva su vida a partir de la búsqueda de su hijo Alejandro, secuestrado y desaparecido en 1975, convirtiéndose en una de las voces públicas más emblemáticas contra los crímenes de la última dictadura cívico-militar.
- Vigencia hasta el final: A sus 95 años, Almeida conservaba una notable lucidez y participación en la escena pública. Continuaba asistiendo de manera presencial a las marchas y convocatorias centrales de los organismos.
- Su faceta comunicacional: Todos los sábados conducía el ciclo radial “¿Qué me contás?” por la señal AM 750 junto a Charly Pisoni. Sus compañeros de programa la despidieron en redes con un emotivo mensaje: «Gracias por tus valores inquebrantables, que son el ejemplo con el que vamos a transitar el camino de la vida».
Fuente: Agencia DIB


