El 16 de septiembre de 1976 comenzó en La Plata el secuestro de diez estudiantes secundarios de entre 14 y 17 años que reclamaban por el boleto estudiantil. Seis de ellos continúan desaparecidos. La trágica fecha dio origen al Día Nacional de la Juventud.
A medio siglo de uno de los episodios más atroces de la historia reciente argentina, la memoria colectiva vuelve a recordar los sucesos trágicos de La Noche de los Lápices. Durante las horas nocturnas del 16 de septiembre de 1976 y a lo largo de los días posteriores, comandos pertenecientes a la Policía de la Provincia de Buenos Aires ejecutaron el secuestro de diez adolescentes que cursaban sus estudios en diferentes colegios secundarios de la ciudad de La Plata.
Los operativos de la fuerza provincial, supervisados por el general Ramón Camps y el comisario Miguel Etchecolatz, apuntaron contra jóvenes militantes de la Unión de Estudiantes Secundarios y de otras organizaciones que se habían movilizado activamente a fines de 1975 para obtener la implementación del boleto estudiantil. La medida había garantizado un descuento del 50% sobre la tarifa del transporte, pero fue anulada de inmediato tras el golpe militar de marzo de 1976.
Los estudiantes secuestrados y la red de centros clandestinos
De los diez estudiantes secundarios atrapados por el aparato represivo, seis de ellos permanecen desaparecidos hasta el día de hoy: Claudio de Acha, María Clara Ciocchini, María Claudia Falcone, Francisco López Muntaner, Daniel Racero y Horacio Ungaro. Tras sus detenciones, los menores de edad fueron llevados y trasladados sucesivamente por una red de centros clandestinos entre los que figuraron la Comisaría de Arana, el Pozo de Banfield y el centro «La Cacha», emplazado junto a la Cárcel de Olmos.
Cuatro integrantes del grupo lograron sobrevivir a las torturas y al cautiverio ilegal: Gustavo Calotti, Emilce Moler, Patricia Miranda y Pablo Díaz. Todos ellos recuperaron su libertad tras quedar a disposición del Poder Ejecutivo Nacional al cabo de meses o años de detención. A partir de sus testimonios ante el Juicio a las Juntas Militares en 1985, fue posible reconstruir de manera detallada las condiciones del accionar represivo sobre la juventud estudiantil.
Legado histórico y conmemoración nacional
La causa de La Noche de los Lápices trascendió las fronteras de los tribunales y se convirtió en un símbolo universal de la lucha por los derechos humanos a través de la investigación periodística publicada en 1986 por María Seoane y Héctor Ruiz Núñez, llevada posteriormente al cine al año siguiente. La labor incesante de los sobrevivientes permitió mantener vigentes las historias de vida de aquellos adolescentes platenses.
Desde el año 2014, el calendario institucional argentino conmemora cada 16 de septiembre el Día Nacional de la Juventud en homenaje a las víctimas de la jornada de 1976. La fecha reafirma la importancia de las banderas de la participación estudiantil, la defensa del boleto educativo y el compromiso democrático intergeneracional bajo la consigna del Nunca Más.
Fuente: Agencia DIB


