El Gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva mantendrá una subvención de 2,12 reales por litro de diésel y reforzó los controles sobre estaciones de servicio y distribuidoras. La medida busca amortiguar el impacto de la volatilidad internacional del petróleo.
El Gobierno de Brasil anunció nuevas medidas para contener posibles aumentos considerados “abusivos” en los precios de los combustibles, en un contexto marcado por la volatilidad de las cotizaciones internacionales del petróleo y el impacto del conflicto en Medio Oriente.
Según explicó el ministro de Planificación y Presupuesto, Bruno Moretti, el objetivo oficial no es establecer un control general de precios, sino evitar incrementos injustificados y reforzar la fiscalización sobre los distintos actores de la cadena de comercialización.
Una de las principales medidas es el mantenimiento de una subvención de 2,12 reales por litro de diésel, destinada a reducir el impacto de las variaciones internacionales sobre el mercado interno. El Gobierno brasileño considera especialmente relevante esta herramienta por el peso del combustible en el transporte y la distribución de alimentos.
241 acciones de fiscalización
En ese marco, la denominada Operación Carga Pesada realizó 241 acciones de fiscalización entre el 21 y el 25 de septiembre. Del total, 87 correspondieron a la Agencia Nacional del Petróleo, Gas Natural y Biocombustibles (ANP), 86 a los Procons, 12 a la Secretaría Nacional del Consumidor (Senacon), mientras que el resto fueron operativos conjuntos entre estos organismos.
La ofensiva se puso en marcha luego de que la ANP recibiera alrededor de 330 denuncias vinculadas con posibles aumentos abusivos de precios. La investigación apunta particularmente a determinar si hubo incrementos injustificados en los márgenes de ganancia de las empresas.
Por su parte, la Senacon abrió 70 procesos administrativos sancionadores contra estaciones de servicio por indicios de aumentos abusivos. Los establecimientos involucrados cuentan con un plazo para presentar sus descargos y la apertura de los expedientes no implica una condena definitiva.
Multas y abastecimiento
La ANP también informó que impuso multas que, en conjunto, superan los 700 millones de reales a distribuidoras por aumentos considerados abusivos. Se trata de sanciones correspondientes a fiscalizaciones anteriores y las empresas todavía pueden recurrir las decisiones administrativas.
Además, el Gobierno brasileño endureció las herramientas disponibles frente a aumentos de precios sin causa justificada, con multas que pueden alcanzar los 500 millones de reales en determinados casos.
En paralelo, las autoridades aseguraron que el abastecimiento de diésel para octubre está garantizado, con el objetivo de despejar posibles dudas sobre la disponibilidad del combustible durante el período de mayor demanda.
Las medidas se producen mientras Brasil busca amortiguar el impacto de la suba internacional del petróleo sobre los costos internos, especialmente en sectores como el transporte y la distribución de alimentos, sin establecer un congelamiento general de los precios.
Fuente: Agencia Noticias Argentinas


