De cada 10 alumnos que ingresan a la Primaria, solo 1 termina el secundario en tiempo y forma. El resto abandona, repite o no alcanza los conocimientos básicos en Matemática y Lengua.

Un informe de Argentinos por la Educación revela que, del universo que inició primer grado en 2013, apenas el 10% llegó al final de la escuela secundaria sin repetir ni abandonar y con los saberes esperados en Lengua y Matemática.
La crisis en los aprendizajes de Matemática explica la caída de los resultados.
El último Índice de Resultados Escolares (IRE), elaborado por la organización Argentinos por la Educación, expone un escenario crítico para el sistema educativo argentino.
El deterioro se profundiza respecto de estudios anteriores. Mientras que en la generación 2009-2020 eran 16 los que llegaban al final del secundario con los saberes esperados, en el lapso 2011-2022 la cifra ya había bajado a 13. Ahora, para el tramo 2013-2024, solo 10 alcanzaron ese objetivo.
El factor más determinante es Matemática. Según las pruebas Aprender 2024, apenas el 14,2% de los estudiantes alcanzó el nivel satisfactorio y ninguno se ubicó en el nivel avanzado. En 2022, esa proporción había sido del 17,6%.
En contraste, Lengua mostró cierta estabilidad: el 58% alcanzó los niveles esperados, con un 51,7% en el rango satisfactorio y un 6,3% avanzado.
Si bien las trayectorias escolares mejoraron —el 63% de los estudiantes cursó los 12 años obligatorios sin repetir ni abandonar, frente al 61% de la cohorte anterior— esa tendencia no se tradujo en mejores aprendizajes.
Las diferencias entre provincias son marcadas. En CABA, 23 de cada 100 estudiantes logran terminar en tiempo y forma, el valor más alto del país. Tierra del Fuego y Córdoba completan el podio con 13 cada una. En el otro extremo, Chaco apenas alcanza los 3 de cada 100, mientras que en Santiago del Estero, Misiones y Catamarca la cifra asciende a 4. El nivel socioeconómico de los estudiantes aparece como un factor decisivo en las brechas.
Desde el Ministerio de Capital Humano se lanzó un “Programa Nacional de Fortalecimiento de Matemática” junto a Unicef. Por ahora, el plan se limita a capacitaciones virtuales y cursos para docentes del segundo ciclo de primaria y del nivel básico de secundaria. El desafío, según especialistas, será transformar estas experiencias puntuales en políticas sostenidas para revertir la crisis educativa.


