Ocho de cada diez argentinos de ingresos medios y bajos llegan con lo justo o no cubren sus gastos

Más leídos

Un informe privado reveló que el 45% de los encuestados llega a fin de mes con lo justo y el 34% no logra cubrir sus gastos. La tarjeta de crédito es la principal herramienta para afrontar los faltantes de dinero, mientras crece la preocupación por el endeudamiento y la morosidad.

Llegar a fin de mes se convirtió en un desafío para buena parte de los hogares argentinos. La falta de capacidad de ahorro, el uso de tarjetas de crédito y la necesidad de recurrir a préstamos o postergar pagos forman parte de las estrategias que utilizan las familias para afrontar sus compromisos cotidianos.

Un relevamiento de la consultora Brain Network mostró que ocho de cada diez personas de sectores medios y bajos no tienen margen para ahorrar. Según el informe, el 45% de los encuestados llega con lo justo a fin de mes, mientras que el 34% asegura que sus ingresos no alcanzan para cubrir todos sus gastos.

El estudio, titulado “Comportamiento de pago y estrés financiero en los sectores C2, C3 y D1”, se realizó sobre 450 casos relevados en septiembre de 2026 en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y el interior del país.

Los resultados reflejan distintos niveles de dificultad económica y muestran cómo las personas modifican sus hábitos de consumo y sus decisiones financieras cuando el dinero no alcanza.

Malabaristas y desbordados: cómo se distribuye el estrés financiero

La consultora clasificó a los encuestados según su capacidad para afrontar los gastos mensuales y el nivel de tensión financiera que experimentan.

El 22% integra el grupo de quienes logran mantenerse al día con sus obligaciones. En el extremo opuesto, un 21% se encuentra en una situación de mayor vulnerabilidad, con ingresos insuficientes y atrasos recurrentes en los pagos.

Entre ambos grupos se ubica la mayoría: el 57% de los encuestados fue identificado como “malabarista”. Se trata de personas que consiguen sostener sus compromisos, pero deben realizar ajustes frecuentes en sus consumos, reorganizar sus pagos o buscar alternativas para cubrir los faltantes.

El informe también identificó diferencias por edad. Entre las personas de 30 a 39 años tiene mayor presencia el grupo de quienes están desbordados financieramente, mientras que los mayores de 50 años están más representados entre los denominados malabaristas.

La tarjeta de crédito, el primer recurso cuando falta dinero

Cuando los ingresos no alcanzan para cubrir los gastos, la tarjeta de crédito aparece como una de las principales herramientas para afrontar el faltante.

Entre quienes tuvieron dificultades para pagar sus compromisos, el 40% señaló que recurrió a la tarjeta como primera alternativa. Otras estrategias fueron reducir gastos, pedir dinero prestado a familiares o amigos, postergar pagos y solicitar préstamos.

Las respuestas se distribuyeron de la siguiente manera:

  • 40%: utilizó la tarjeta de crédito para cubrir el faltante.
  • 31%: redujo gastos.
  • 23%: pidió dinero a familiares o amigos.
  • 17%: postergó pagos.
  • 16%: tomó préstamos.

Además, entre las personas que atravesaron dificultades financieras durante los tres meses previos al relevamiento, el 39% afirmó que recortó gastos y el 36% buscó generar ingresos adicionales.

Los datos muestran que los hogares combinan distintas estrategias para sostener su economía cotidiana, aunque algunas soluciones pueden trasladar el problema hacia los meses siguientes.

El riesgo de entrar en un ciclo de endeudamiento

Uno de los aspectos que más preocupa del relevamiento es la utilización de nuevas deudas para cubrir obligaciones anteriores.

Entre quienes tuvieron dificultades para cumplir con sus pagos en los últimos tres meses, el 21% tomó un nuevo préstamo para cancelar otro, el 19% utilizó la tarjeta de crédito para pagar otro compromiso y el 18% recurrió a alguna modalidad de refinanciación.

Estas prácticas pueden generar un círculo de endeudamiento en el que una obligación se cubre con otra, con el riesgo de acumular intereses y comprometer una porción cada vez mayor de los ingresos futuros.

El fenómeno se vincula con el aumento de la morosidad registrado en distintos segmentos del sistema financiero, incluidas las entidades bancarias, las billeteras virtuales y otros proveedores de crédito.

El informe también detectó diferencias en las prioridades de pago: el 72% de los encuestados afirmó que, si tuviera que elegir una sola cuota por falta de dinero, priorizaría la correspondiente a una entidad bancaria.

Según el análisis, esta conducta representa un desafío para las billeteras virtuales y otros prestamistas, cuyos compromisos podrían quedar relegados cuando los hogares deben decidir qué deuda pagar primero.

Refinanciar para pagar menos por mes

Ante las dificultades para cumplir con las obligaciones, la posibilidad de refinanciar las deudas aparece como una alternativa de interés para una parte importante de los encuestados.

El 69% manifestó que estaría dispuesto a aceptar una cuota mensual más baja a cambio de extender el plazo de pago.

Sin embargo, entre las personas que tienen deudas en mora, el 45% afirmó que todavía no había recibido una propuesta de refinanciación. A su vez, el 59% señaló que tampoco había solicitado esa alternativa por iniciativa propia.

En ese contexto, Lionel Holzman, CCO & Value Offer Head de Brain Network, sostuvo que las entidades financieras tienen una oportunidad de ofrecer plazos más extensos a quienes todavía consiguen sostener sus pagos, antes de que su situación se agrave.

La propuesta apunta a intervenir de manera temprana para evitar que las dificultades transitorias se conviertan en atrasos permanentes.

Qué esperan los usuarios de las entidades financieras

El relevamiento también indagó sobre las formas de contacto que los usuarios consideran adecuadas cuando tienen dificultades para pagar.

El 97% aprobó la posibilidad de recibir recordatorios de pago amables, mientras que el 91% valoró la flexibilidad en los plazos para cumplir con las obligaciones.

En cambio, las amenazas legales o de inclusión en el Veraz en etapas tempranas de la mora registraron un nivel de aprobación del 19%. Las gestiones de cobranza intensivas tuvieron una aceptación del 38%.

Los resultados sugieren que, frente a un escenario de tensión financiera, los usuarios valoran especialmente las alternativas que les permiten reorganizar sus compromisos sin agravar el conflicto con las entidades acreedoras.

En conjunto, el informe describe una situación en la que la falta de capacidad de ahorro, el recurso al crédito y las dificultades para cancelar deudas conviven en la economía de los hogares. Para una mayoría de los encuestados, llegar a fin de mes implica ajustar gastos, buscar ingresos adicionales o recurrir a herramientas financieras que pueden aliviar el presente, pero también aumentar las obligaciones futuras.

Fuente: TN, en base a informe de Brain Network, difundido el 23 de octubre de 2026.

- Advertisement -spot_img

Más noticias

- Advertisement -spot_img

Últimos artículos