El entendimiento técnico fue anunciado tras varias semanas de negociaciones entre el organismo y el Gobierno de Javier Milei. El giro aún requiere la aprobación del directorio ejecutivo del Fondo Monetario Internacional.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) anunció la aprobación a nivel técnico de la tercera revisión del acuerdo con la Argentina, un paso que acerca al Gobierno a la posibilidad de recibir un nuevo desembolso de aproximadamente US$900 millones. La transferencia, sin embargo, todavía depende de la aprobación del directorio ejecutivo del organismo.
El entendimiento se alcanzó luego de la misión técnica que el Fondo realizó el mes pasado en Buenos Aires y de varias semanas de trabajo con las autoridades argentinas. El desembolso se enmarca en el programa de 48 meses por US$20.000 millones acordado en abril de 2025.
A través de un comunicado, el organismo señaló que el personal técnico y el Gobierno argentino llegaron a un acuerdo sobre la tercera revisión del programa de reformas económicas. Según precisó, una vez que el directorio ejecutivo dé su aprobación, el país podrá acceder a unos US$900 millones.
Las reservas y la estabilidad macroeconómica, entre los puntos destacados
En su evaluación, el FMI destacó que las políticas macroeconómicas y las reformas orientadas al mercado continúan respaldando el proceso de desinflación y las mejoras en la posición externa del país.
El organismo también sostuvo que la acumulación de reservas internacionales superó los compromisos asumidos en el marco del programa. De acuerdo con el comunicado, las reservas internacionales netas se ubicaron unos US$4.000 millones por encima de la meta establecida para fines de junio.
Además, indicó que el Banco Central compró cerca de US$16.000 millones en divisas en lo que va del año, mientras que el Tesoro captó más de US$5.000 millones en moneda extranjera en los mercados locales.
El Fondo también mencionó la refinanciación de US$6.000 millones correspondientes a operaciones REPO del Banco Central y el financiamiento bancario internacional por US$3.200 millones conseguido por el Gobierno con garantías de acreedores oficiales. Según el organismo, la administración nacional avanzaba en las gestiones para obtener otros US$1.000 millones antes de fin de año.
La meta fiscal y el superávit para los próximos años
La política fiscal fue otro de los ejes centrales de la revisión. El FMI ratificó que el equilibrio de las cuentas públicas continuará siendo uno de los pilares del programa económico.
En ese sentido, señaló que el objetivo oficial es alcanzar un superávit primario equivalente al 1,4% del Producto Bruto Interno (PBI) en 2026 y mantener un esfuerzo fiscal similar en 2027.
El organismo sostuvo que la continuidad de la disciplina del gasto y las reformas tributarias y fiscales permitirían avanzar en la consolidación de las cuentas públicas, al tiempo que se busca preservar los recursos destinados a áreas sociales y de infraestructura.
Uno de los puntos que había generado atención durante las negociaciones fue el resultado fiscal del primer semestre. En ese período, la Argentina registró un superávit primario de $6,29 billones, por debajo de la meta de $6,86 billones establecida en el programa.
El RIGI y las reformas estructurales
En su evaluación, el Fondo también puso el foco en las reformas vinculadas con el comercio, el mercado laboral, las inversiones y los mercados de capitales.
Según el organismo, estas medidas contribuyen a avanzar hacia una economía más eficiente y orientada al mercado. También destacó el desempeño de las exportaciones y el volumen de inversiones aprobadas a través del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
De acuerdo con el comunicado, los proyectos aprobados bajo ese régimen superan los US$76.000 millones. Para el FMI, su ejecución podría contribuir al crecimiento económico y a la creación de empleo en los próximos años.
Entre las prioridades acordadas con el Gobierno también figuran el desarrollo de los mercados internos de capitales, la ampliación del acceso al financiamiento de largo plazo y el avance de las concesiones de infraestructura adjudicadas recientemente.
Por otra parte, el organismo señaló que la Argentina deberá mantenerse preparada para regresar a los mercados internacionales de deuda cuando las condiciones lo permitan y recurrir a líneas de crédito contingentes si fuera necesario.
El ministro de Economía, Luis Caputo, había señalado que la emisión de deuda en los mercados internacionales constituye una alternativa, aunque el Gobierno prioriza esperar condiciones de tasas de interés más convenientes.
La actividad económica, un foco de preocupación
La revisión se concretó en un contexto de dificultades para consolidar la recuperación de la actividad económica. En agosto, la economía mostró un avance desestacionalizado de apenas 0,1%, luego de la caída registrada en julio, de acuerdo con los datos citados en el informe original.
El desempeño también quedó reflejado en las proyecciones del propio FMI. En su informe de Perspectivas de la economía mundial, publicado dos semanas antes del anuncio, el organismo redujo su previsión de crecimiento para la Argentina durante 2025 al 2,1%, frente al 3,5% estimado anteriormente.
La nueva proyección quedó por debajo del promedio regional y global. Además, el Fondo elevó sus previsiones de desempleo para el país.
Pese a estas señales, el organismo consideró que el programa económico continúa mostrando resultados, aun en un escenario internacional más complejo, marcado por las tensiones en Medio Oriente y las variaciones en los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense.
Un nuevo paso en la relación con el Fondo
El ministro Luis Caputo se había reunido el 13 de octubre con la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, en Bangkok, Tailandia, durante las reuniones anuales del organismo y del Banco Mundial.
En aquella oportunidad, el funcionario había señalado que los equipos técnicos continuaban trabajando para completar la tercera revisión del programa.
Con el acuerdo técnico ya anunciado, el siguiente paso será la evaluación del directorio ejecutivo del Fondo. Si obtiene su aprobación, la Argentina podrá acceder al desembolso de unos US$900 millones, en el marco del programa de financiamiento acordado con el organismo multilateral.
Fuente: Agencia DIB.


