El acceso a la vivienda propia se consolida como uno de los desafíos estructurales más complejos de la economía argentina. En el marco de la exposición sectorial BATEV, desarrollada en el predio de La Rural, las principales cámaras de desarrolladores urbanos y empresarios de la vivienda advirtieron que el déficit habitacional golpea de forma directa al 38,7% de los hogares del país, lo que equivale a unos 5,7 millones de familias.
Durante el Coloquio de Acceso a la Vivienda, los referentes inmobiliarios coincidieron en la urgencia de ampliar las líneas de crédito hipotecario y consolidar políticas públicas estables que trasciendan los ciclos políticos. Remarcaron que el problema requiere de una articulación sólida entre el Estado, las constructoras y el sistema financiero para generar reglas de juego claras que incentiven la inversión privada.
En el encuentro, la Cámara Empresaria de Desarrolladores Urbanos (CEDU) y la Asociación de Empresarios de la Vivienda (AEV) presentaron de forma oficial el Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina (OFAVA). El nuevo organismo técnico estará liderado por el empresario Gustavo Llambías y el economista Federico González Rouco, con el objetivo de producir estadísticas periódicas y confiables.
Desde el observatorio explicaron que el déficit de vivienda ya no debe medirse únicamente bajo parámetros tradicionales. A partir de una nueva metodología de análisis, se detectó que cerca de 1,5 millones de hogares argentinos necesitan la construcción de una vivienda completamente nueva, mientras que otras 4,2 millones de familias requieren obras de refacción, ampliación o acceso a infraestructura básica.
Los especialistas señalaron que las estimaciones técnicas demuestran que en el país se producen unas 200.000 viviendas nuevas por año. De ese total de la actividad constructora, entre el 80% y el 90% corresponde a desarrollos impulsados por el sector privado, mientras que la participación del sector público oscila apenas entre el 10% y el 20% según el período político.
Frente a la persistencia de los índices de inflación, las cámaras empresarias defendieron la continuidad de la Unidad de Valor Adquisitivo (UVA) como una herramienta financiera indispensable. Sostuvieron que, a pesar de las complejidades del contexto macroeconómico, los créditos indexados siguen siendo el único canal viable para transformar el ahorro de los bancos en financiamiento para la clase media.
Por último, el nuevo observatorio remarcó que las próximas mediciones trimestrales tendrán un marcado carácter federal para visibilizar las dinámicas del interior del país, las cuales suelen quedar ocultas detrás de los datos de la región metropolitana. El análisis combinará variables de viabilidad económica, calidad del acceso a la tierra y condiciones de producción de la oferta edilicia.
Fuente: Diario Ámbito Financiero


