
La trayectoria de un futbolista profesional suele estar plagada de bifurcaciones complejas, mudanzas intempestivas y desafíos culturales que forjan el carácter tanto dentro como fuera de la línea de cal. El defensor olavarriense Kevin Ceceri encarna a la perfección ese espíritu de superación, habiendo consolidado a sus 30 años una extensa carrera que incluye pasos por la Primera División nacional y experiencias exóticas en latitudes tan diversas como Oriente Medio, el ascenso español y el frío europeo.
Los inicios futbolísticos del actual zaguero de San Miguel se remontan a las baldosas y canchas de tierra de su ciudad natal, dando sus primeros pasos en la escuelita del Centro de Educación Física N° 44 en el corazón del barrio CECO. Su evolución técnica lo llevó a defender consecutivamente las camisetas de San Martín de Sierras Bayas y Embajadores, plataforma desde la cual llamó la atención de los captadores de talentos de los grandes clubes de la Ciudad de Buenos Aires.
A los 13 años vivió la exigencia de habitar en la pensión de River Plate, pero un conflicto administrativo por su pase lo obligó a regresar a Olavarría, un golpe anímico que superó volcándose a las filas de El Fortín. Decidido a torcer su destino con el empuje de su padre, quien llamaba personalmente a los coordinadores de divisiones inferiores, Ceceri consiguió fichar en Estudiantes de La Plata para recalar finalmente en Gimnasia y Esgrima La Plata, donde debutó en la máxima categoría bajo la dirección técnica de Gustavo Alfaro.
La irrupción de la pandemia de coronavirus en el año 2020 colocó al marcador central ante una encrucijada deportiva extrema tras finalizar su contrato en el fútbol boliviano. Ante el riesgo inminente de quedar inactivo en un mercado global paralizado, el defensor aceptó una oferta del club Al-Hussein de la Liga Premier de Jordania, instalándose en la ciudad de Irbid bajo un estricto régimen de confinamiento hotelero, restricciones sanitarias y una barrera idiomática total.
A pesar del aislamiento, el jugador atesora valiosos recuerdos de una liga que define como intensa, física y muy similar a la Primera Nacional argentina, donde compartió plantel con figuras de la selección jordana que hoy compiten en la Copa del Mundo. Su periplo internacional sumó páginas en el Real Balonmédica Linense de España, Unión San Felipe de Chile, el histórico Steaua de Bucarest en Rumania y el Pacific Football Club de la Premier League de Canadá.
Instalado nuevamente en el país para vestir los colores del «Trueno Verde» en la segunda división, Ceceri mira hacia atrás y reivindica la resiliencia como el motor de su carrera profesional. El futbolista aconseja a los jóvenes que quedan libres de las academias que no abandonen sus sueños, remarcando que la clave del éxito reside en continuar gestionando oportunidades y golpeando puertas, sin dejar de asimilar el aprendizaje que ofrece cada rincón del mapa futbolístico.
Fuente: Agencia DIB


