El “Hollywood de China” permite que los turistas se conviertan en protagonistas de sus propias películas

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En Hengdian World Studios, una de las mayores bases de producción cinematográfica y televisiva del mundo, los visitantes pueden protagonizar escenas de época con vestuario, maquillaje y dirección profesional. La experiencia cuesta desde 57 dólares y se convirtió en un nuevo atractivo turístico que también impulsa el consumo en hoteles y restaurantes.

El sueño de protagonizar una escena cinematográfica dejó de ser exclusivo de los actores profesionales. En Hengdian World Studios, en la provincia de Zhejiang, al este de China, los turistas pueden vestirse como personajes históricos, interpretar sus diálogos favoritos y llevarse un video editado para compartir en las redes sociales.

La propuesta se desarrolla en una de las principales bases de producción audiovisual del país, conocida popularmente como el “Hollywood de China”, donde el turismo cultural encontró una nueva oportunidad de negocio: ofrecer micropelículas personalizadas que permiten a los visitantes convertirse en protagonistas por un día.

Uno de los casos es el de Pan Yuanyuan, una profesora universitaria de la provincia de Hunan que viajó hasta Hengdian para recrear una escena de una serie ambientada en la dinastía Qing (1644-1911). Vestida como una consorte imperial, interpretó una acusación de adulterio frente a cámara y, después de varias tomas, consiguió la escena que buscaba.

El rodaje duró unos 40 minutos. Sin embargo, la reacción que más la sorprendió llegó cuando compartió el video con su familia: su madre también quiso vivir la experiencia.

Cuánto cuesta protagonizar una micropelícula

El paquete básico cuesta 388 yuanes, equivalentes a unos 57 dólares, e incluye vestuario, maquillaje, utilería, dirección, filmación y edición. Los rodajes cuentan con directores profesionales y actores secundarios que acompañan a los visitantes durante la interpretación.

En aproximadamente dos horas y media, los clientes reciben un video vertical terminado, listo para publicar en plataformas digitales.

El negocio experimentó un crecimiento significativo durante el último verano. Según Zhang Jinquan, director de una unidad de micropelículas de Hengdian World Studios, la oferta pasó a incluir entre 30 y 40 guiones. En los días de mayor demanda, un solo director puede supervisar hasta 20 producciones cortas.

La propuesta también cambió con los hábitos de consumo audiovisual. Mientras que antes los visitantes preferían videos más informales, de unos diez minutos, ahora buscan escenas intensas y de ritmo rápido, con una duración de entre 90 segundos y dos minutos.

Las recreaciones de dramas históricos y de intrigas palaciegas figuran entre las opciones más solicitadas, especialmente las inspiradas en producciones populares como Emperatrices en el palacio, la serie estrenada en 2011.

Una propuesta que atrae a distintas generaciones

La experiencia no está dirigida exclusivamente a los jóvenes. Los adultos mayores representan alrededor del 60% de los participantes en las micropelículas horizontales, diseñadas habitualmente para grupos turísticos de entre 20 y 25 personas.

En estos casos, las producciones duran entre cinco y ocho minutos y permiten que los visitantes asuman distintos papeles. Entre las experiencias ofrecidas hubo incluso una familia de Beijing que reservó el personaje de una matriarca imperial para celebrar los 70 años de una de sus integrantes.

La tendencia también atrae a turistas extranjeros. Equipos de producción de Hengdian trabajaron con visitantes de Malasia, Singapur y Corea del Sur, algunos de los cuales conocieron el destino a través de series chinas difundidas por internet.

Wu Liyun, profesor de la Academia de Cultura y Turismo de China de la Universidad de Estudios Internacionales de Beijing, sostiene que estas experiencias responden a necesidades emocionales y sociales, especialmente entre las personas mayores. La posibilidad de trasladar las historias de la televisión al mundo real permite concretar aspiraciones artísticas y generar contenidos para compartir con otras personas.

Hoteles convertidos en escenarios de ficción

El modelo se extiende más allá de los estudios cinematográficos. Algunos hoteles de la zona incorporaron elementos de los rodajes a la experiencia de alojamiento: registran a los huéspedes como integrantes de un elenco y dejan en las habitaciones hojas de producción en lugar de las tradicionales cartas de bienvenida.

Durante la estadía, los visitantes pueden participar en desafíos interactivos y obtener recompensas simbólicas que luego se canjean por servicios y comodidades. Por la noche, incluso pueden recibir pedidos en la habitación de parte de empleados vestidos con trajes de época, que mantienen la ambientación de las historias imperiales.

La combinación de cine, turismo y hotelería busca que la visita se convierta en una experiencia inmersiva, capaz de prolongar las estadías e incentivar el gasto en los comercios locales.

La iniciativa también permite aprovechar instalaciones y personal técnico que quedan disponibles cuando disminuye la producción de cortometrajes comerciales. De esta manera, los rodajes para turistas ayudan a generar ingresos a partir de recursos que, de otro modo, podrían permanecer inactivos.

Las claves para sostener el negocio

Especialistas del sector advierten, sin embargo, que el modelo no puede replicarse de manera automática en cualquier destino. Xu Hong, decana de la Facultad de Turismo y Gestión de Servicios de la Universidad de Nankai, señala que la ventaja de Hengdian se apoya en décadas de inversión en infraestructura, escenarios reconocidos y equipos técnicos experimentados.

Para otras regiones, la alternativa sería desarrollar propuestas interactivas vinculadas con su propia historia, cultura y tradiciones locales.

El desafío, además, será mantener el interés una vez que pase la novedad. Entre las necesidades señaladas por los especialistas figuran ampliar la variedad de guiones, establecer estándares de calidad y respetar los derechos de propiedad intelectual al recrear o parodiar producciones conocidas.

La experiencia de Hengdian muestra cómo una industria audiovisual puede diversificar sus fuentes de ingresos y, al mismo tiempo, transformar el turismo en una actividad participativa: ya no se trata solamente de visitar los escenarios de una película, sino de convertirse en parte de la historia.

Fuente: Agencia Noticias Argentinas

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