Dirigentes gremiales, representantes del sector agroexportador y economistas participaron de un encuentro en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. La iniciativa plantea que una mayor registración laboral puede facilitar el acceso a mercados internacionales y generar condiciones para reducir los derechos de exportación sin afectar el equilibrio macroeconómico.
La formalización del trabajo rural y su posible vinculación con una reducción de las retenciones fueron los ejes de un encuentro realizado este jueves en la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), que reunió a referentes sindicales, dirigentes del campo, representantes de la agroexportación y especialistas en economía.
La jornada, titulada “Trabajo rural registrado para abrir mercados de exportación”, puso sobre la mesa los desafíos que enfrenta la agroindustria argentina ante las crecientes exigencias internacionales en materia de trazabilidad, condiciones laborales y sostenibilidad ambiental.
Entre los participantes estuvieron José Voytenco, secretario general de la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE); Nicolás Pino, presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA); Martín Redrado, titular de la Fundación Capital; Ricardo Marra, presidente de la Bolsa de Cereales; Gustavo Idígoras, presidente de CIARA-CEC; Abel Guerrieri, presidente del Renatre; y Sebastián Senesi, docente de la Facultad de Agronomía de la UBA.
La propuesta de Martín Redrado
Uno de los momentos centrales del encuentro fue la presentación de un estudio elaborado por la Fundación Capital a pedido de la UATRE. La exposición estuvo a cargo de Martín Redrado, quien planteó un diagnóstico sobre la evolución de la producción argentina desde 2007 hasta la actualidad.
El economista describió una trayectoria de estancamiento de la actividad local frente al crecimiento registrado por países vecinos como Brasil, Paraguay y Uruguay, y atribuyó parte de esa situación a lo que definió como un “ecosistema de incentivos rotos”.
La propuesta apunta a vincular la registración de los trabajadores rurales con una estrategia de desarrollo exportador y una eventual reducción de los derechos de exportación, procurando que esa política no comprometa el equilibrio macroeconómico.
Las exigencias de los mercados internacionales
Durante la jornada también se destacó que las condiciones de acceso a los mercados internacionales son cada vez más exigentes. La trazabilidad de los productos, el cumplimiento de las normativas laborales y la sostenibilidad ambiental aparecen como factores centrales para sostener y ampliar las exportaciones.
En ese escenario, los participantes coincidieron en la importancia de avanzar en la formalización del empleo rural como parte de una estrategia para mejorar la competitividad de la agroindustria argentina y fortalecer su inserción internacional.
Fuente: TN.


