Un estudio de investigadores de las universidades de Míchigan y Arizona seleccionó 27 planetas fuera del Sistema Solar que podrían ser observados por el Telescopio Espacial Lazuli. La misión, financiada por el empresario Eric Schmidt, utilizará un espejo de tres metros y buscará analizar las atmósferas de estos mundos mediante la luz que reflejan de sus estrellas.
Un proyecto de investigación propone utilizar el futuro Telescopio Espacial Lazuli para observar 27 exoplanetas gigantes, es decir, planetas que orbitan estrellas distintas del Sol. La misión privada tiene previsto su lanzamiento para 2029 y representa una nueva apuesta por estudiar las características de mundos ubicados fuera del Sistema Solar.
El trabajo fue elaborado por investigadores de la Universidad de Míchigan y la Universidad de Arizona y publicado en la plataforma científica arXiv. Sus autores, Logan Pearce y Ewan Douglas, identificaron una lista de objetivos que permitiría aprovechar el tiempo de observación del futuro telescopio.
Lazuli cuenta con financiamiento de Eric Schmidt, exdirector ejecutivo de Google, y tendrá un espejo de tres metros de diámetro, superior al de 2,4 metros del telescopio espacial Hubble.
Una técnica para estudiar las atmósferas
La propuesta se centra en analizar la luz de las estrellas que los planetas reflejan hacia el espacio. Esta técnica permitiría estudiar la composición de las atmósferas de exoplanetas maduros, que ya perdieron buena parte del calor generado durante su formación.
Hasta ahora, muchas de las imágenes directas de estos mundos se obtuvieron mediante la detección de su radiación térmica. Los planetas jóvenes son más fáciles de observar con ese método porque conservan temperaturas elevadas y emiten más energía en el infrarrojo. Sin embargo, a medida que envejecen y se enfrían, su señal térmica disminuye.
Frente a esa dificultad, los investigadores plantean utilizar luz estelar reflejada. Las observaciones en longitudes de onda visibles pueden ofrecer una mayor resolución que las infrarrojas y permitir la detección de planetas que se encuentran aparentemente más cerca de sus estrellas.
Para lograrlo, Lazuli contará con un Coronógrafo Extrasolar, uno de los tres instrumentos previstos para la misión. Su función será reducir el resplandor de las estrellas y facilitar la identificación de los planetas que orbitan a su alrededor.
La dificultad de separar la luz de los planetas
Uno de los principales desafíos de esta técnica es la enorme diferencia de brillo entre una estrella y el planeta que la acompaña. Para los objetivos seleccionados, el estudio estima un contraste de entre una parte en 10 millones y una en 1.000 millones.
Por ese motivo, cada observación podría demandar desde decenas hasta cientos de horas. Los investigadores consideran que realizar una búsqueda abierta, sin información previa sobre los sistemas planetarios, sería poco eficiente para un telescopio con un espejo de tres metros.
La estrategia propuesta consiste en concentrarse en planetas cuyas órbitas ya son conocidas. De esa manera, los astrónomos podrán determinar en qué momento cada objeto estará más separado visualmente de su estrella, una condición que facilita su detección.
55 Cancri d y Beta Pictoris b, entre los candidatos
Entre los 27 exoplanetas seleccionados aparece 55 Cancri d, un gigante gaseoso que orbita una estrella ubicada a unos 41 años luz de la Tierra y que suele considerarse un posible análogo de Júpiter.
También fue incluido HD 181433 d, un planeta con una órbita muy excéntrica, perteneciente a un sistema que cuenta además con una supertierra de período ultracorto.
Otro de los objetivos es Beta Pictoris b, uno de los primeros exoplanetas detectados mediante imágenes directas. Este mundo orbita una estrella joven rodeada por un disco de escombros formado por polvo y restos de cuerpos menores.
Según el estudio, los 27 candidatos presentan diferentes edades y temperaturas, lo que permitiría ampliar el conocimiento sobre planetas gigantes que hasta ahora no fueron estudiados de esta manera.
Una misión que podría complementarse con otros telescopios
Los investigadores también plantean combinar las futuras observaciones de Lazuli con información obtenida por el Telescopio Espacial Nancy Grace Roman, de la NASA, y por METIS, un instrumento del Telescopio Extremadamente Grande que se construye en Chile.
Roman contará con un coronógrafo destinado a probar tecnologías para la observación de exoplanetas, mientras que METIS permitirá estudiar, entre otros aspectos, la emisión térmica de estos mundos.
La combinación de datos en luz visible e infrarroja podría aportar información sobre las temperaturas, las nubes y la composición de las atmósferas planetarias.
El lanzamiento de Lazuli está previsto para 2029. Su desempeño permitirá determinar si el coronógrafo puede concretar la campaña de observación propuesta y avanzar en el estudio directo de planetas gigantes, más fríos y maduros, ubicados fuera de nuestro Sistema Solar.
Fuente: Infobae.


