
Los datos encienden más luces de alerta y trazan un panorama por demás sombrío. Las ventas minoristas pyme bajaron 3,8% interanual en julio y acumularon un retroceso del 2,7% durante los primeros siete meses del año.
Todo sobre una base anterior que ya era muy mala, por lo que la caída se profundizó todavía más.
No es una cuestión meramente estadística o de cifras: una simple recorrida por el centro olavarriense permite corroborarlo.
Locales cerrados por aquí y por allá, carteles de alquiler que permanecen semanas y meses en las vidrieras, liquidaciones permanentes y eternas para intentar calentar ventas que siguen muy pero muy frías…
La crisis es evidente aunque otras voces buscan atenuar el impacto y aseguran que se debe simplemente a un cambio de las reglas de juego y muestran el boom del comercio digital y el llamado puerta a puerta para explicar las penurias de los comerciantes tradicionales.
En las últimas horas, el presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Ricardo Diab, analizó la situación que atraviesan las pequeñas y medianas empresas y advirtió por la caída del consumo.
“Tenemos caídas consecutivas en cuanto al consumo con respecto a años anteriores y a veces hasta intermensuales”, explicó en una entrevista concedida a Radio Con Vos.
También puso el foco en las perspectivas hacia los próximos meses y señaló que los comerciantes no observan señales claras de recuperación. “Llevamos un 2,7% acumulado en lo que va del año con respecto a los mismos meses del año anterior, con pocas perspectivas hacia adelante, porque no vemos ningún cambio de rumbo”, afirmó.

Vicente López, Rivadavia, Necochea, Dorrego, Alsina. No importa la calle céntrica olavarriense que se elija: el panorama es generalizado. Cierres, vidrieras vacías o enormes carteles de liquidación final copan las principales arterias de la ciudad y golpean el ánimo de los que todavía resisten.
La baja alcanzó a prácticamente todos los rubros relevados durante julio. “Casi todos los rubros tuvieron caídas, excepto ferretería”, señaló Diab. En ese marco, remarcó que incluso alimentos y bebidas registraron un retroceso cercano al 6,5%.
El dirigente empresario también se refirió a las expectativas de los comerciantes y aseguró que el panorama empeoró durante los últimos meses. “Tenemos todavía un 35% que nos dice que tiene expectativas de que esto va a mejorar”, indicó, aunque aclaró que ese porcentaje llegó a ubicarse anteriormente en torno al 55%.
Por último, el dirigente vinculó la caída del consumo con el fuerte endeudamiento de las familias. “Cuando se cobra el aguinaldo, que siempre para el comercio fue un plus, no se nota porque van a pagar deuda”, explicó. Y concluyó: “Se endeudan porque no les alcanza el poder adquisitivo”, una situación que, según advirtió, reduce todavía más las posibilidades de recuperación de las pymes.











