
De acuerdo con el último relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas de las pymes volvieron a retroceder en julio un 3,8% interanual y registraron una contracción desestacionalizada del 2,1% respecto a junio.
Con este resultado, el comercio minorista acumula una caída del 2,7% en los primeros siete meses de 2026, reflejando la pérdida de poder adquisitivo y el creciente impacto de los gastos fijos sobre los presupuestos familiares.
Factores detrás de la caída del consumo
Impacto tarifario e ingresos: La finalización del impulso del medio aguinaldo cobrado en junio, sumada a la mayor incidencia del costo de las tarifas de servicios públicos en época invernal, recortó el ingreso disponible de los hogares.
Consumo defensivo: La demanda se concentró casi exclusivamente en la canasta básica de alimentos, medicamentos recetados y artículos de reposición inmediata. Se postergó la compra de bienes durables, indumentaria y artículos del hogar.
Percepción del comercio: El 44,5% de los comerciantes calificó la situación de su negocio como desfavorable (frente al 43,1% de junio) y un 61,5% afirmó que no es un buen momento para realizar inversiones de capital.
Desempeño sectorial y canales de venta
Ferretería y materiales: ▲ 1,0% interanual (Único rubro en alza)
Alimentos y bebidas: ▼ 5,4% interanual
Bazar, muebles y hogar: ▼ 5,5% interanual
Textil e indumentaria: ▼ 5,6% interanual (Mayor retroceso)
Ventas Online: Las operaciones digitales de comercios físicos crecieron un 14,9% interanual, aunque mostraron una leve baja del 0,1% frente a junio.
Herramientas de incentivo: Las promociones bancarias, descuentos mediante billeteras digitales y bonificaciones al contado continuaron siendo indispensables para concretar transacciones ante el encarecimiento del crédito.
Fuente: Diario Ámbito Financiero


