El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, participó de la tradicional jornada de fe en el barrio porteño de Liniers en el marco de la festividad de San Cayetano. Durante su presencia, el mandatario bonaerense remarcó que asistió para «acompañar a un pueblo que está sufriendo» y rechazó cualquier intento de «partidizar» la conmemoración.
En contacto con los medios presentes, Kicillof aprovechó la oportunidad para expresar fuertes cuestionamientos a las políticas impulsadas por la administración central de Javier Milei.
Declaraciones principales del Gobernador
Jornada de fe y situación social: «No venimos a tener ningún protagonismo, es un día de fe, la idea no es partidizar, vengo a acompañar a un pueblo que está sufriendo».
Críticas a los operativos de seguridad: El gobernador calificó de «lamentable» el accionar de las fuerzas de seguridad durante las manifestaciones registradas en Plaza de Mayo, asegurando que «es un acto político que hacen, pegarle a la gente, reprimir a gente pacífica».
Cuestionamientos a la Ley de Tierras y al modelo económico: Al referirse a las discusiones legislativas y a los proyectos impulsados por la gestión nacional, señaló: «Una ley que la fueron cambiando, quedó un 10%. Es un Gobierno que no escucha y quiere anotarse triunfos. Hay que defender la soberanía, no pueden estar rematando el país. Este modelo nos lleva a un callejón sin salida, es un desastre».


